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12.01.02 - Klaus&Kinski [Klaus&Kinski - Ojo por diente]


Te querría aunque te convirtieras en un robot. Aunque te unieras al Eje del Mal. Aunque te hicieras neoliberal. Te querría durante el desmantelamiento de la Sanidad, o bajo el paraguas de una evitable guerra nuclear. Te querría mientras antepones los Derechos de los Animales a los Derechos Humanos. Te querría aunque tuviera que comer queso que sabe a planta y carne que sabe a piedra. Te querría bajo la ortodoxia Amish. Te querría hasta en la feria de Albacete. Te querría para que tú fueses ama y dueña de la moral. Todo sea por darte confianza y seguridad.

Pero eso no es suficiente. Supongo que te puedo ofrecer más. Todo es poco precio para conseguir compartir toda una vida a tu lado.

Te daría el control de mis aspiraciones. Te daría mi ubicación en tiempo real. Te daría todas mis contraseñas. Cuando tienes voz y voto yo solo puedo elegir entre ser altavoz o silencio. Sería todo paciencia y comprensión. Sería aliade. Sería el ejemplo feminista anticapitalista de amo de la casa feliz. Sería otra contradicción.

Pero eso tampoco es suficiente. Tal vez es que necesite enfrentarte y envalentonarme. Tal vez es que no te gusta que te den siempre la razón. Tienes razón. Voy a marcar unos límites, voy a hacerme respetar.

Pero resulta que eso es peor.

Pues que te den. Y a la mierda.

12.01.01 - Cuerpo Nacional de Policía [Oranssi Pazuzu - Saturaatio]

Vampirizando la vulnerabilidad para ofrecerla en sacrificio al sistema. La obediencia al Estado de la No Empatía. Saturno devorando los cuidados.

Poniendo como excusa del orden social para proteger cualquier incongruencia del Ego. Concibiendo la responsabilidad emocional según una escala meritocrática, y el respeto como una recompensa por objetivos. Pensando en el amor exclusivamente como un contrato y renunciando a crear un hogar desde los sentimientos. 

El control como única razón de la existencia humana. Fascismo en la intimidad del hogar. Traicionando al amor por lealtad al miedo. Matando a la familia y utilizando su muerte como arma política, presumiendo de resiliencia sobre el cadáver de los ejecutados y las lágrimas de los exiliados.

Mil días de estupor por la destrucción causada. Incluso estando contigo considerabas que estábamos contra ti. Pero el amor no puede borrarse. Y el dolor tampoco. Las personas no somos un instrumento. Las personas no somos un instrumento. Las personas no somos un instrumento. 


11.09.05 - La espuma de los días [Dayglow - Close to you]


Crees que estoy somnoliento e impávido ante las penas pero en realidad veo el dolor con una claridad que asusta. Soy sensible a todos los temblores, y simplemente veo más fracturas de las que me vería capaz de contener.

Hablamos el idioma de las manos en la Filmoteca. Tejiendo telares invisibles. Entrelazando nudos marítimos. Respirando la brisa de Rohmer. El sentimiento se construye con múltiples lenguajes. Hoy toca un viaje al sur, pero sigue quedando al norte de nuestros sentimientos. Qué suerte. Estos son los días felices.

Pero el sabor de los tragos a veces bueno y otras veces malo. Las terrazas a veces son idílicas y otras ruidosas. La espuma de los días es imperfecta. A veces se siente como un COVID-nenúfar en el pecho; y otras como zapatos en flotación.

Esta ambigüedad tan romántica nos tiene que llevar a algún lado. ¿Verdad?

11.09.04 - Le Mepris [Somos La Herencia - Entre Las Piedras]


Quisiera saber como descomponer tus nuevos recuerdos, pero ya no cuento en el fervor oxigenado de hace 10 años. No sé cómo evitar que la vida se precipite entre las palmas llenas de heridas. Mis manos son inútiles apartando la niebla. Y yo mismo me siento inutilizado, en el sentido más deshabilitador.


Ya no quedan conjuros con los que buscar el amor entre las piedras. La vida se escapa en los suspiros hacia quien no come ni deja de comer. La emoción más intensa sigue siendo la que romantiza la privación de sueño. La taquicardia del stress está siendo la energía de los últimos mil amaneceres, alimentada por la angustia de la pérdida de los sueños y las estructuras. No ha lugar para nuevos estamentos. El desprecio y los espejos rotos yacen sobre estanterías inclinadas. El desasosiego reina desde que naufragó el respeto. Cuando alguien venera ciegamente a un Dios, solo se expone a ser su próximo sacrificio.


11.09.03 - Salí de Wong Kar Wai y acabé Pessoa [Depresión Sonora - Tú No Me Tienes Que Salvar]

 


Hoy tengo las nostalgias algo rotas. Los momentos se deshilachan como en unos guantes viejos. Quisiera comprender cuando se perdieron, pero es simplemente que muchos no llegaron a empezar. Y ahora, en la era del entumecimiento, no es el mejor momento para irlos a buscar.

Al final se sobrevive a la vida. Así, de manera categórica. Da igual el número de aventuras. Da igual si recordaba tener ganas de bailar. Al final la vida pasa con una naturalidad pasmosa. Es normal, porque a nadie le importa la supervivencia en verdad. El consuelo de la muerte es solo un efecto más del tiempo. Por mucho empeño que pongamos en nuestro idealismo, todo es intrascendente en su final. Comenzar las cosas es en sí mismo poco más que un consuelo o una ilusión.

Pero a mi me desespera el desgaste del tiempo. Parece que la única forma de consumirlo correctamente sea ponerse a trabajar. Y el capitalismo se aprovecha sorbiendo el jugo de angustia que suelta nuestro stress. ¿Y la vida? ¿La vida de verdad? La que inventaba y añoraba. ¿Se pierde en todos momentos en los que intento revelarme contra el cauce del capital? En todos momentos en los que, torpe de mí, nunca sé cómo no sé reaccionar. Hablar. Socializar. Compartir. Lo intento todos los días. Pero con las nostalgias rotas casi no recuerdo ni haberlo conseguido una sola vez. Es como si hubiera una pandemia, pero también en mi interior.


11.09.02 - La palabra responsable [La Claridad - Lo Bueno]


La gratitud y los agradecimientos son mas fáciles cuando se entregan en mano. La piel habla su propio lenguaje. Tratar de verbalizar las cosas bellas suele terminar en decepción o desastre.

Las palabras son instituciones mucho más grandes que los sentimientos que tratan de interpretar. Les roban completamente el protagonismo. Es por eso que desconfío de ellas, de su peso y de la responsabilidad que portan.

Sé que he estado mucho tiempo protestando en busca de la intensidad, pero cuando ha llegado solo he podido estrellarme contra su tajante solemnidad. Habría que ser muy egoísta para herirse en tierra de nadie. Podemos jugar a secarnos las lágrimas con los besos. No es que a la angustia le vaya a importar de verdad lo que hagamos o dejemos de hacer. El capitalismo y el tiempo no esperan a nadie.

No se puede comer tanta responsabilidad sin quebrar el futuro. Pero sé que simplemente puedo dar las gracias. Con un abrazo largo, con una mirada de fin de invierno, con una cerveza al ocaso de una pandemia. Lo bueno que nos pasa es por ti. Calentémonos con ello.

11.09.01 - Persona [Casero - Cállate]


El aire ha cambiado. Tenuemente, pero es más liviano. La espesura parece haberse evaporado un poco. En vez de legañas tengo ojeras, pero la luz me recuerda a 2008. Hasta el plástico de las botellas sabe a aquel analgésico efervescente que nos daba La Casa Azul.

Creo que vuelvo a creer en el sentido de las cosas y en ese equilibrio tan INFJ. Con más añoranza de futuro y menos peso del ayer. Por ejemplo, vuelvo a amar a Michel Gondry, y además soy capaz de sintetizar muchas más direcciones porque conozco de tú a tú al recuerdo y a la ilusión. Cantar ya mezcla a partes iguales melancolía y esperanza. La pena vuelve a saber más a tristeza que a desolación. Pareciera que, cuando se acabe la pandemia, podría volver a disfrutar de las nostalgias nevadas y las fiestas más oscuras. Llegará el horario de verano y, esta vez sí, anticipo que seremos libres.

Debería poder volver a ser alguien que ya he sido. Debería ser capaz de volver a conjugarme. Me hablo tanto desde el conocimiento como desde la intuición. Sé que se acerca el mejor equinoccio. A partir de ahora voy a estar orgulloso del silencio.

11.08.05 - Juicio de la sangre [Jenny Hval - Conceptual Romance]


Tu mirada se asoma como un mártir a la orilla de su sacrificio. Rezas por la misericordia de los dioses que sientes que juzgarán tu muerte. Pero en realidad lo que estás haciendo es lanzar tus lamentos contra una idea destructiva de perfección. Quieres creer en la liberación que supone descartar tu cuerpo al pulverizarlo contra las rocas. Pero no existe ni un solo motivo por el que eso tenga que llegar a ocurrir. Y mientras tanto, seremos otros los que sufriremos la larga agonía de tu Midsommar. Aquí y ahora. Y será así todas y cada una de las veces. Mientras mantengas esa fe ciega en la significancia de las palabras. En la concretud de las cosas. En la teología de los juicios.

Creo que ambos deberíamos aprender a escuchar a los actos. A leer la realidad material de la sangre que otros ya han vertido sobre esas rocas. Y todo el sufrimiento y el dolor inventado alrededor de una idea. El castigo por nuestras ignominias y toda nuestra autoexigencia solo existe en nuestras cabezas. Si queremos una ración de corazón, tenemos que encontrar la verdad detrás de las huellas; y no seguir proyectando nuestros suicidios contra la paz y el equilibrio del mundo. Estaremos hechos de ansiedad, pero no nos define la inquietud y la incertidumbre. Somos seres de luz, el brillo de nuestras oscuridades.

Debemos aprender que una intención no es una promesa. La seguridad es el amor que arde en nuestras manos con una determinación que transgrede cualquier búsqueda de seguridad. Tenemos la dignidad nutrida por nuestra amabilidad. Yo nunca he dicho un “te quiero” que no signifique una ofrenda. Que no busque materializarse en al menos un abrazo. En el deseo de cuidar de tu bienestar incluso a través de los sueños. Toma mi mano. Abjura de tus rituales. Te lo suplico, por favor. La verdad siempre fluye y se comunica a través del calor de los cuerpos.

11.08.04 - Esta mañana me regalaron un bosque [Mabe Fratti - Aire]


Me levanté y era el claro de un bosque. Y sospeché enseguida de los riachuelos y las flores. La paz que me absorbía tenía que provenir de unas manos manchadas por la savia sangrienta creada por unas motosierras. Siempre pasa, que las hierbas más verdes y las aguas más cristalinas se nutren de la destrucción de tus bulldozers.

Pero la verdad es que estaba verdaderamente tranquilo. Mi cerebro se había extasiado con el aire de un valle indómito y unos robles imposibles. Había soñado con un tratado contra la nostalgia, y mi cuerpo había recibido pleno (pero engañado) el albor de este nuevo día. ¿Por qué no ceder ante esa panacea? ¿Qué tenía de malo la inocencia de mi subconsciente? Estoy harto de esta guerra. De que me pese la naturaleza y de vivir en un estado perpetuo de autodefensa. No había olor a quemado en la brisa de regalo. No había bombas cayendo entre el silbido de los pájaros. Tan solo la credulidad de un cerebro embriagado por lo onírico, y que se había pensado que el tratado de paz que me habías brindado en el sueño había sido real. Y la verdad es que así lo parecía. Se sentía mucho más efectivo que cualquier dogma de la psicología moderna. Y como esclavo de la nostalgia, me arrodillaré ante cualquier espejismo que me prometa libertad.

11.08.03 - Supersoledad [Yo La Tengo - Let's Save Tony Orlando's House]


En el estudio de los fenómenos físicos, hoy nos adentramos en el estudio de un suceso extraño pero de una considerable importancia: la supersoledad. La supersoledad se produce cuando un sistema cerrado, llamémosle Juan, es incapaz de interaccionar con ninguna partícula exterior a si mismo. Se trata de la unión de un solipsismo con un horizonte de sucesos: Juan no solamente es incapaz de afirmar la existencia de nada exterior a si mismo; si no que tampoco es capaz de imaginársela. 

No obstante, a veces Juan absorbe materiales procedentes de otros campos externos a él porque, por si no quedaba claro, Juan no es la única entidad que existe en el universo. Sin embargo, carente de herramientas y justificaciones para ello, Juan no será capaz de explicar la proveniencia de ninguna información externa; si no que su única solución lógica será afirmar que tamaña perturbación ya se encontraba con él desde el principio de los tiempos.

Así pues, como sistema perfectamente cerrado, Juan lo único que hace al existir es esperar pacientemente su aniquilación. La disipación de todas sus energías pasadas, presentes y futuras, se producirá contra una realidad que es incapaz de ambicionar. Así que lo que suceda con su materia y su devenir, esencialmente, le da igual.

11.08.02 - Darren Aronofsky [Aiko el grupo - A mi ya me iba mal de antes]

 

Sé que no debería quejarme. Estoy dándome de hostias con todo aquello que pensaba que la vida me debía. Por supuesto, pensaba que sería de otra manera. Pero en la realidad, los sueños siempre son así. Podría ser Las Vidas Posibles de Mr. Nobody, pero se parece más a Madre!, Cisne Negro y Requiem Por Un Sueño, mis películas favoritas de Darren Aronofsky.

Con la tristeza como hobbie, supongo que es lógico haber acabado en este punto. ¿Soy el único fan del post-punk realmente cuerdo? Empiezo a pensar que sí. O tal vez escuchar a Uboa hable peor de mi de lo que me imagino. Me veo sano porque así me lo dicen todas las psicólogas, aunque en realidad eso solo habla de mi capacidad para racionalizar la vida. Uno puede saberse toda la teoría y aún así siempre suspender. Va siendo hora de tomarse la broma más en serio. 

Escribo de manera mediocre para cerrar un capítulo relativamente breve, pero tal vez uno de los más trascendentes de todos. Ahora que todo sueño ha muerto, me he quedado sin excusas; aunque ni siquiera tengo claro de para qué. 

La vida es salud y todo lo demás son excusas idealistas que nos imponemos. Me siento extremadamente orgulloso de todo lo que he llorado, y también auténtico y honesto respecto a las traiciones que he sufrido. En la vida. En la salud. En el desastre. En todo hay diversión. Estoy en una posición envidiable. No siento que haya nada grave que haya desperdiciado. Las ganas de morirme ya me las comí. Lo que queda por delante, de verdad, aunque a veces sea mediocre, muchas otras es prodigioso.

11.08.01 - Ansiedad dual [Depresión Sonora - Hay que abandonar este lugar]


La ansiedad fría es una trucha muerta. Me hace producto de pescadería. Me deja inerte sobre una bandeja de pena. No importa que esté mirando al techo porque los ojos de los peces muertos carecen de toda expresividad. Y cuando soy lo inerte, solo pienso en dejar de ser sin fuerzas para dejar de serlo.

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Quiero interceptar tu mirada sin tener que elegir un ángulo de aproximación. Quiero abrazarte del hombro a la cintura mientras me hablas de tus padres. Quiero dejar de tenerle respeto a mi instinto. Quiero que me ayudes a soltar la huella, la herida y el rencor. Quiero que nos reconciliemos con la realidad. Quiero que haya un brote y no otro rebrote.

11.07.08 - Daño preventivo [Somos la herencia - Pesar]


No sé qué voy a hacer cuando suceda. Me llevo preparando meses para el desastre, pero cada día se hace un poco más duro porque lo irreal se vuelve cada vez más consistente. “No eres especial”, me miento. “Es todo una ilusión”, argumento mejor. Si me pude enfrentar al monstruo de las mil inversiones, a la efigie de los fotogramas, ¿por qué no puedo hacerlo ante la bestia de las mil notas?

Cuando se acabe esta anormalidad de mierda tendré que verte por todos los conciertos en los que vamos a coincidir. Cuando trates de ser buena tendré que asumir que la ansiedad es algo irreal que tan solo existe como defecto de mi angustia. Pero nada de eso importa a la hora de sentir. El mal es teológico, no hay más Dios que una emoción. No puedo hacer nada más que digerir este daño preventivo, y convertir el futuro trauma en una anticipación.

Me gustaría no ser tan dramático, pero quién está hablando es esa emoción. Me anestesia la yema de los dedos. Me llena el pecho de humedad incómoda. Me hace ser consciente del peso de mis brazos. Sé que todo pasará como todo pasa. Pero ahora este bombardeo cae sobre una ciudad que ya está en ruinas. Estoy harto de ser tan permeable, pero no sé cómo drenar la esponja. Voy a pedir ayuda por si me tengo que desparramar.

11.07.07 - La huella paralela [Radiohead - Paranoid Android]



Los libros de esta estantería tienen mis huellas grabadas. Me lo han susurrado algunos gatos transhumanistas. Parece que aquí ya hubiera estado. ¿Y si lo he hecho ya y hay algún mensaje escrito para mi desde el futuro? Siempre soñando con enviarme mensajes al pasado; y tal vez este sea uno de esos momentos. Tal vez las estanterías me dicen "corre" o "huye". Tal vez quieren hablar con la decepción contenida, y que la libere con ira tirándolas al suelo. Derribar las dudas y luego barrer esos sueños.

Anhelo el idealismo de la adolescencia. Anhelo esa perseverancia suicida. Ahora todo duele. El café amargo de la vida adulta sabe a escepticismo cuando el Cola-Cao de la infancia sabía a poder y energía. Será la publicidad del capitalismo sobre nuestros cráneos. Una sensación de oblogación hacia la productividad que nos impregna la piel, como el sudor pegajoso del verano. Antes la libertad era un río de agua fresca. Tal vez simplemente esté echando de menos las montañas austeras, renegando de la hipercosmópolis imposible de la generación Beat que estuve a punto de conseguir.

Un sueño no se derrota con una puñalada en el corazón. Lo hacen los ataques con cucharillas de varias décadas de insistencia sistemática. Huyes cada día para reencontrarte con esa estantería. Pero ya no tienes ganas de follar con ella. Al final uno pasa más tiempo odenando la identidad alfabéticamente que lamiéndole las páginas. Y me acuerdo cuando no me importaba que la realidad me hiciera sangrar. Al fin y al cabo, uno era más vitalista cuando era algo más emito.

La contención de la madurez es experiencia, dicen. Yo a veces solo veo el polvo sobre esa estanteria. Tal vez estoy demasiado dolido, y mi instuición bloquea el deseo de atravesar las páginas y convertirme en otra vida. Realmente es lo más sensato. Tengo demasiado a mis espaldas. Sabría que no lo podría atravesar. Y al final, en vez de desnudarte, me hundo como Motoko, contra la muerte y hacia la oscuridad. Cada día más indiferente de lo que nos hace vivir. Pero aún vivo. Aún.

11.07.06 - El tajo [Menta - Ojalá te mueras]


A veces tu reflejo aparece como un tajo. Me corta el pulso, la respiración y el cuello. De las venas de mis muñecas brota la decepción. El vómito de tus últimos llantos. El anhelo de las últimas veces que te vi desnuda. El recuerdo de la apatía dándome muerte entre tus brazos. La destrucción de nuestra familia.

Me resulta mucho más conveniente tener muertas las ideas que crecieron sobre tí. Es la única forma que tengo de no asfixiarme el yo cuando recuerdo el nosotros.

Al final no se descompondrán nuestros restos. Siento habernos sobreestimado. El Midsommar se pudo haber evitado, pero ya se van agotando mis lamentos por ello. Duele cada nuevo corte, pero cada vez menos. Merezco una sanación. Sentirme más que un adorno. El florecimiento de un nuevo proyecto. Olvidar la idea del mismo modo que he ido olvidando la piel.

11.07.05 - No sé si Emil Cioran sería mi colega [Somos la herencia - Un nuevo idioma]


Vi tu rostro en cera, con las penas derritiéndose, pero con la huella de la impunidad en las cuencas de tus ojos. Me manché las manos para sujetarte las mejillas y sentí que tenemos el mismo murmullo bajo el tórax. Un bosque de espuma que llena el hueco de las ausencias.


A la hora de no ser, somos excelsos. Cubrimos las carencias de nuestras vidas con los excesos del vocabulario. Y bebemos nuevos problemas al ritmo de los azotes sobre nuestros sueños. Yo anhelo poder esputar mi espuma por la comisura de los labios, pero seguramente ni tan siquiera juegas a lo mismo. No consigo dejar de intentar descifrarte.


Estamos condenados a las palabras. Vivimos privados de la emoción. Y la culpa no es un Dios que juegue a ser cruel. Porque la crueldad se inventó después del fuego. La culpa emergió cuando ya habían muertos millones de inocentes. Las respuestas llegan en vano. En un intento desesperado por darle sentido a esto. Y esto, esto es todo.


11.07.04 - Mira, todo esto ya lo he escrito antes, pero aún así lo voy a escribir otra vez [Conor Oberst - No one changes]


Añoro cuando los sentimientos eran una fuente de ilusión y no de problemas. Qué lejos quedan esos momentos, ¿verdad? "El amor y la amistad vencerán todos los males". Me sentía aventajado por entender esas enseñanzas de manera innata. Aventajado, sí, pero hacia la catástrofe.

El mundo me sigue pareciendo un lugar tremendamente sencillo en la teoría. En la práctica, es ese coche con el que te estrellas porque no ha puesto el intermitente. Cuando todo tiene sentido, toca salir a la calle para perderlo. Yo solo no puedo, estoy demasiado cómodo meditando el techo y desenfocando la mirada. 

Los sentimientos siguen siendo el motor de la creación; aunque sea de la creación de la tristeza. Se siente tan bien saberse tan miserable. Se siente aún mejor, saber que se podría estar peor. La cúspide de nuestros momentos es cantar Minusvalía, de Astrud. Pero ahora también sabemos cantar con Bright Eyes o Conor Oberst. Qué bello es estar amargamente vivo.


11.07.03 - Apariencia de serpiente [Arca - Afterwards (feat. Björk)]


Amanece un nuevo verano. El más restringido, y por tanto, el que acarrea más ganas de sentirse libre. 

Poco a poco vamos recobrando los miembros agarrotados. De lo tosco a lo solar. Con ganas de mirarse en los azulejos y de expandirse por cada nuevo adoquín. Estar, no, ser parte de la remodelación de la Plaza del Ayuntamiento.


No sé cómo podremos afrontar esta nueva misión. La difícil tarea de Ser por encima del Aparentar. Nos acostumbramos a la implosión, y ahora nos escudriñan de nuevo los ojos ajenos. Quiero dejar que me seduzca la serpiente. Aunque me vuelvo a sentir insuficiente y fuera de lugar, también tengo ganas de que me desnuden y de ser leído a deshora. Marcar la página con la lengua. Hasta que me devuelvan la mirada las víboras. Tengo ganas de cometer el mismo error y volver a intentar aprender a bailar.


Sé que me repito, pero peor sería no fotocopiarse. Así que ya toca reencontrar el tesoro de las diez mil palabras. Con el mapa de la espuma y la brújula de las farolas. La calle ya apesta al hedor propio del calor veraniego. Saludemos al 2020. Segundo intento.

11.07.02 - Consigna: Objeto de deseo [Káryyn - Segment & The Line]




Es la hora de la cita diaria con la decepción. La realidad ha fracasado otro día. Lleva años de ausencia. Son las 10 de la mañana y ya me pregunto qué podemos hacer para salir de esto.


Hemos estado aquí varias veces, pandemia o no mediante. El bloque de edificios de enfrente tapa el amanecer, y la contaminación lumínica bloquea el saludo a las estrellas. Las letras industriales del rock desde finales de los 90 ya no solo describen una coyuntura, si no que representan todo un estado de ánimo. Entre el eclipse de hormigón y George Orwell como trending topic; una y otra vez. 


Pero ya está bien. Hay que mirar las cosas con optimismo. Este año solamente está siendo ligeramente más nefasto que el anterior. La miseria es subjetiva. El estupor al leer estas palabras no está escrito en este texto, si no en la mente del lector. Ya hay un anuncio en televisión que ha resuelto todos nuestros problemas y que ha decidido que los hemos superado más fuertes y unidos que nunca. Celebrémoslo, que eso seguro nos traerá salud mental.

11.07.01 - El imperio de lo abrupto [VVV - Ataque de pánico en la sierra]


Somos seres de paz mirando la destrucción del fuego, buscando en ella la paz de la naturaleza y el viento. Lo mismo que hacemos cuando sonstenemos un kilo contra el pecho, entre Ōe y Celine. Y luego nos preguntamos cómo es posible la vida más allá de la órbita de los ansiolíticos, aunque nos sabemos incapaces de asimilar ninguna respuesta. Solo parecemos seres de paz; en realidad somos nómadas perdidos entre nuestra inocencia y en nuestros sueños. 

Y aún así nos hemos pasado casi tres meses estáticos. Sorprendentemente ha muerto en nosotros mucho menos de lo que esperaba. Creo que esto demuestra la existencia un demiurgo en nuestro subsconsciente que nos lleva siempre hasta el límite, pero sin dejar que nos matemos. Más o menos, el mismo demonio que tanto alaba el capitalismo. Tan beneficioso para otros, y tan tóxico para nosotros. Nuestra contradicción congénita, ignorada por un sistema que se lava las manos cuando carece de soluciones para los problemas de una minoría como otra cualquiera. 

La sensibilidad y la introversión, más que excusas, son mecanismos de defensa. Sabemos que volveremos a moveros y a rompernos. Llevamos embutida la hiperactividad. Todo movimiento es un crecimiento, y todo crecimiento lleva a la ruptura. ¿Y qué pasará al final, cuando busquemos nuestro lugar? Que rezaremos al Dios de las terrazas y de los Restaurantes Ricos como cualquier otro ser integrado en el sistema. ¿El retiro era adictivo? Al final todos nosotros hacemos lo mismo, aunque nosotros hacemos un imperio del arte de buscar el equilibrio entre nuestro mecanismo de quietud y la oscuridad de la noche.