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11.09.01 - Persona [Casero - Cállate]


El aire ha cambiado. Tenuemente, pero es más liviano. La espesura parece haberse evaporado un poco. En vez de legañas tengo ojeras, pero la luz me recuerda a 2008. Hasta el plástico de las botellas sabe a aquel analgésico efervescente que nos daba La Casa Azul.

Creo que vuelvo a creer en el sentido de las cosas y en ese equilibrio tan INFJ. Con más añoranza de futuro y menos peso del ayer. Por ejemplo, vuelvo a amar a Michel Gondry, y además soy capaz de sintetizar muchas más direcciones porque conozco de tú a tú al recuerdo y a la ilusión. Cantar ya mezcla a partes iguales melancolía y esperanza. La pena vuelve a saber más a tristeza que a desolación. Pareciera que, cuando se acabe la pandemia, podría volver a disfrutar de las nostalgias nevadas y las fiestas más oscuras. Llegará el horario de verano y, esta vez sí, anticipo que seremos libres.

Debería poder volver a ser alguien que ya he sido. Debería ser capaz de volver a conjugarme. Me hablo tanto desde el conocimiento como desde la intuición. Sé que se acerca el mejor equinoccio. A partir de ahora voy a estar orgulloso del silencio.

11.08.05 - Juicio de la sangre [Jenny Hval - Conceptual Romance]


Tu mirada se asoma como un mártir a la orilla de su sacrificio. Rezas por la misericordia de los dioses que sientes que juzgarán tu muerte. Pero en realidad lo que estás haciendo es lanzar tus lamentos contra una idea destructiva de perfección. Quieres creer en la liberación que supone descartar tu cuerpo al pulverizarlo contra las rocas. Pero no existe ni un solo motivo por el que eso tenga que llegar a ocurrir. Y mientras tanto, seremos otros los que sufriremos la larga agonía de tu Midsommar. Aquí y ahora. Y será así todas y cada una de las veces. Mientras mantengas esa fe ciega en la significancia de las palabras. En la concretud de las cosas. En la teología de los juicios.

Creo que ambos deberíamos aprender a escuchar a los actos. A leer la realidad material de la sangre que otros ya han vertido sobre esas rocas. Y todo el sufrimiento y el dolor inventado alrededor de una idea. El castigo por nuestras ignominias y toda nuestra autoexigencia solo existe en nuestras cabezas. Si queremos una ración de corazón, tenemos que encontrar la verdad detrás de las huellas; y no seguir proyectando nuestros suicidios contra la paz y el equilibrio del mundo. Estaremos hechos de ansiedad, pero no nos define la inquietud y la incertidumbre. Somos seres de luz, el brillo de nuestras oscuridades.

Debemos aprender que una intención no es una promesa. La seguridad es el amor que arde en nuestras manos con una determinación que transgrede cualquier búsqueda de seguridad. Tenemos la dignidad nutrida por nuestra amabilidad. Yo nunca he dicho un “te quiero” que no signifique una ofrenda. Que no busque materializarse en al menos un abrazo. En el deseo de cuidar de tu bienestar incluso a través de los sueños. Toma mi mano. Abjura de tus rituales. Te lo suplico, por favor. La verdad siempre fluye y se comunica a través del calor de los cuerpos.

11.08.04 - Esta mañana me regalaron un bosque [Mabe Fratti - Aire]


Me levanté y era el claro de un bosque. Y sospeché enseguida de los riachuelos y las flores. La paz que me absorbía tenía que provenir de unas manos manchadas por la savia sangrienta creada por unas motosierras. Siempre pasa, que las hierbas más verdes y las aguas más cristalinas se nutren de la destrucción de tus bulldozers.

Pero la verdad es que estaba verdaderamente tranquilo. Mi cerebro se había extasiado con el aire de un valle indómito y unos robles imposibles. Había soñado con un tratado contra la nostalgia, y mi cuerpo había recibido pleno (pero engañado) el albor de este nuevo día. ¿Por qué no ceder ante esa panacea? ¿Qué tenía de malo la inocencia de mi subconsciente? Estoy harto de esta guerra. De que me pese la naturaleza y de vivir en un estado perpetuo de autodefensa. No había olor a quemado en la brisa de regalo. No había bombas cayendo entre el silbido de los pájaros. Tan solo la credulidad de un cerebro embriagado por lo onírico, y que se había pensado que el tratado de paz que me habías brindado en el sueño había sido real. Y la verdad es que así lo parecía. Se sentía mucho más efectivo que cualquier dogma de la psicología moderna. Y como esclavo de la nostalgia, me arrodillaré ante cualquier espejismo que me prometa libertad.

11.08.03 - Supersoledad [Yo La Tengo - Let's Save Tony Orlando's House]


En el estudio de los fenómenos físicos, hoy nos adentramos en el estudio de un suceso extraño pero de una considerable importancia: la supersoledad. La supersoledad se produce cuando un sistema cerrado, llamémosle Juan, es incapaz de interaccionar con ninguna partícula exterior a si mismo. Se trata de la unión de un solipsismo con un horizonte de sucesos: Juan no solamente es incapaz de afirmar la existencia de nada exterior a si mismo; si no que tampoco es capaz de imaginársela. 

No obstante, a veces Juan absorbe materiales procedentes de otros campos externos a él porque, por si no quedaba claro, Juan no es la única entidad que existe en el universo. Sin embargo, carente de herramientas y justificaciones para ello, Juan no será capaz de explicar la proveniencia de ninguna información externa; si no que su única solución lógica será afirmar que tamaña perturbación ya se encontraba con él desde el principio de los tiempos.

Así pues, como sistema perfectamente cerrado, Juan lo único que hace al existir es esperar pacientemente su aniquilación. La disipación de todas sus energías pasadas, presentes y futuras, se producirá contra una realidad que es incapaz de ambicionar. Así que lo que suceda con su materia y su devenir, esencialmente, le da igual.

11.08.02 - Darren Aronofsky [Aiko el grupo - A mi ya me iba mal de antes]

 

Sé que no debería quejarme. Estoy dándome de hostias con todo aquello que pensaba que la vida me debía. Por supuesto, pensaba que sería de otra manera. Pero en la realidad, los sueños siempre son así. Podría ser Las Vidas Posibles de Mr. Nobody, pero se parece más a Madre!, Cisne Negro y Requiem Por Un Sueño, mis películas favoritas de Darren Aronofsky.

Con la tristeza como hobbie, supongo que es lógico haber acabado en este punto. ¿Soy el único fan del post-punk realmente cuerdo? Empiezo a pensar que sí. O tal vez escuchar a Uboa hable peor de mi de lo que me imagino. Me veo sano porque así me lo dicen todas las psicólogas, aunque en realidad eso solo habla de mi capacidad para racionalizar la vida. Uno puede saberse toda la teoría y aún así siempre suspender. Va siendo hora de tomarse la broma más en serio. 

Escribo de manera mediocre para cerrar un capítulo relativamente breve, pero tal vez uno de los más trascendentes de todos. Ahora que todo sueño ha muerto, me he quedado sin excusas; aunque ni siquiera tengo claro de para qué. 

La vida es salud y todo lo demás son excusas idealistas que nos imponemos. Me siento extremadamente orgulloso de todo lo que he llorado, y también auténtico y honesto respecto a las traiciones que he sufrido. En la vida. En la salud. En el desastre. En todo hay diversión. Estoy en una posición envidiable. No siento que haya nada grave que haya desperdiciado. Las ganas de morirme ya me las comí. Lo que queda por delante, de verdad, aunque a veces sea mediocre, muchas otras es prodigioso.

11.08.01 - Ansiedad dual [Depresión Sonora - Hay que abandonar este lugar]


La ansiedad fría es una trucha muerta. Me hace producto de pescadería. Me deja inerte sobre una bandeja de pena. No importa que esté mirando al techo porque los ojos de los peces muertos carecen de toda expresividad. Y cuando soy lo inerte, solo pienso en dejar de ser sin fuerzas para dejar de serlo.

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Quiero interceptar tu mirada sin tener que elegir un ángulo de aproximación. Quiero abrazarte del hombro a la cintura mientras me hablas de tus padres. Quiero dejar de tenerle respeto a mi instinto. Quiero que me ayudes a soltar la huella, la herida y el rencor. Quiero que nos reconciliemos con la realidad. Quiero que haya un brote y no otro rebrote.

11.07.08 - Daño preventivo [Somos la herencia - Pesar]


No sé qué voy a hacer cuando suceda. Me llevo preparando meses para el desastre, pero cada día se hace un poco más duro porque lo irreal se vuelve cada vez más consistente. “No eres especial”, me miento. “Es todo una ilusión”, argumento mejor. Si me pude enfrentar al monstruo de las mil inversiones, a la efigie de los fotogramas, ¿por qué no puedo hacerlo ante la bestia de las mil notas?

Cuando se acabe esta anormalidad de mierda tendré que verte por todos los conciertos en los que vamos a coincidir. Cuando trates de ser buena tendré que asumir que la ansiedad es algo irreal que tan solo existe como defecto de mi angustia. Pero nada de eso importa a la hora de sentir. El mal es teológico, no hay más Dios que una emoción. No puedo hacer nada más que digerir este daño preventivo, y convertir el futuro trauma en una anticipación.

Me gustaría no ser tan dramático, pero quién está hablando es esa emoción. Me anestesia la yema de los dedos. Me llena el pecho de humedad incómoda. Me hace ser consciente del peso de mis brazos. Sé que todo pasará como todo pasa. Pero ahora este bombardeo cae sobre una ciudad que ya está en ruinas. Estoy harto de ser tan permeable, pero no sé cómo drenar la esponja. Voy a pedir ayuda por si me tengo que desparramar.