sábado, 28 de agosto de 2010

8.06.15 (085) - Svanur

Rökkurró


Me estabas esperando en la esquina de aquella parada de metro. Esa en la que cuando son las cinco de la tarde el sol sólo ilumina la mitad de ese edificio y así parece que la mitad inferior y la superior sean de distinto color. Estabas preciosa, con una sonrisa deslumbrante. Yo te regalé la mía mientras llegaba a tu lado. Te besé con una mano en la cintura y la otra casi en tu cuello, intensidad in creschendo, y comenzamos el paseo.

Me estabas esperando en la esquina de aquella parada de metro. Esa en la que a las nueve siempre hay una señora paseando a media docena de perros a los que les gusta mear cerca de las escaleras. A mi me da absolutamente igual, estoy mirándote ese rostro misteriosamente iluminado con una preciosa sonrisa símbolo de la colonización de la ternura en la humanidad. Te regalo la mía mientras llego a besarte y a rodearte con mis brazos. Luego comenzamos el paseo.

Me estabas esperando en la esquina de aquella parada de metro. En esa donde a veces se reunían unos otakus con camisetas o juguetes que la gente se quedaba mirando. No sé si realmente valían la pena, porque estaba centrado tanto tu sonrisa que no quería apartar la vista de ella. Finalmente llegué a tu lado, te devolví la sonrisa, te besé, e iniciamos el paseo.

Me estabas esperando en la esquina de aquella parada de metro. En esa dónde la señora de los perros repetía su paseo. Quedaban tres cuartos de tu sonrisa. Yo te devolví el 200% de la mía. Beso. Paseo.

Me estabas esperando en la esquina de aquella parada de metro. Donde aquel edificio de falso bicolor daba las 5. Yo buscaba ángeles en tu rostro pero estaban todos en una charla de alcohólicos anónimos. Lo intento, pero mis sonrisas ya no sirven y no te hacen sentir nada. ¿Qué es un beso? Paseo.

Y así nosotros morimos como un nosotros.

2 comentarios:

Perdida dijo...

sin palabras...me encantó, sin duda alguna :)

Nova Persei dijo...

Que triste, y qué bonito.

Lo veía venir, me has contagiado tu visión, creo. :)

Pero sigo creyendo que hasta las cosas tristes son bonitas!