lunes, 27 de diciembre de 2010

8.06.27 (097) - ▼▼▼​@​†H is Fundamental

LAKE R▲DIO

El lunes 27 de Diciembre de 2010, a las 22:04 de la noche, le vino una terrible angustia sobre la soledad y el desamparo. Primero pensó en todas las miserias humanas, y luego en todas las miserias que deseaba para si. La ansiedad es así: ya puestos a estar mal; estémoslo porque alguien nos ha dejado o no va a volver. Como si un pasado mejor ensanchase nuestro orgullo y nos diese un mayor reconocimiento para nuestra soledad actual.

Luego pensó en el origen de esa soledad, y sobre todo, en su utilidad biológica. ¿Por qué un organismo querría atentar contra su vida, hasta el punto de desear que desapareciese, por un lloriqueo de cinco minutos? La autodestrucción humana no tiene límites. La autocomplaciencia tampoco.

Posteriormente, logró recobrar la consciencia y razonó tranquilamente los motivos de tan absurdo ataque. Con un revés mental, la angustia se convierte en empatía, piedad, ternura... hasta esperanza tenía ahora. 5 minutos y ya tenía esperanzas. ¡Por ser tan iluso es por lo que debería llorar de verdad!

Al final acaba preguntándose por qué. ¿Que ha hecho este 2010 para que haya pasado todo lo que ha pasado? ¿Que ha hecho él para que nada siga sin pasar? ¿Que qué de qué? ¿Por QUÉ?. Osea, todos los por qués. Pero como la cosa ya desmadra; decide entretenerse escribiéndolo en tercera persona básicamente para no pensar.

sábado, 25 de diciembre de 2010

8.06.26 (096) - When I Listen To The Field Mice

My Little Airport

Una habitación. Es rectangular y color blanco aséptico. Solamente una cama con redundantes sábanas blancas a un lado y una mesa y un sofá plástico al otro. Sobre la cama tu cuerpo con la mirada y las fuerzas estampadas contra el techo; sobre la mesa tu cobardía y sentada en el sofá una chica tomando sopa de miso.

Ya tenemos el contexto. La acción, no: Solo unos sorbos distorsionan el inmaculado silencio blanco.

Tu mirada es más ligera que el aire. Quiere mirar a la chica, pero flota, flota y flota hasta pegarse al techo. Es blanco, joder, ya sabes que es blanco; sigue siendo blanco y aunque le pusiesen un foco de luz no sería más blanco de lo que ya es.

La chica sujeta el bol de sopa con una mano y con la otra remueve su contenido y se lleva cucharadas cada vez más secas a la boca. Te está dando tiempo y todo; pero tú estás absorto en no mirarla porque está demasiado cerca de la mesa. Ahí está tu cobardía, sentada en un borde, apuntándote con una pistola. Cuando llegues a pensar que las palabras no hieren ella te descargará el cargador encima. O eso crees. Sales ganando si piensas que no hace falta llegar a la violencia; que ya llegará la apatía a darte los buenos días y entonces podrás mirar a los labios, a las mejillas y al pelo de esa chica sin que te derribe ni un ápice de su belleza.

Tu cabeza reconstruye la escena. Te imaginas incorporándote, girando la cabeza hacia ella y sintiendo como ella te prestaría atención: levantará la mirada de la sopa al tiempo que Cobardía apretará el gatillo. "Si sonrío me volará los sesos", piensas.

El publico se aburre y clama sangre esparcida por la escena, pero tu personaje no sabe hacer nada. La acción sigue sin entrar en escena.

jueves, 23 de diciembre de 2010

8.06.25 (095) - Twin Flames

Klaxons


La infelicidad es una de esas situaciones tan peculiares. Como verse orinando en una pequeña habitación de baldosas blancas. Tú reflejo está frente a ti, pero lo ves peor de lo que lo verías en un aeropuerto estadounidense en uno de esos escáneres corporales. Está ahí pero no está: No tiene rostro y tampoco importa. Porque la evuación te ha liberado. Has sido recompensado. El cerebro ha tenido que te ha puesto una zanahoria al otro extremo del palo para que acudas hasta el baño. Y luego, cuando te la da has de comértela con piel. Te calma la ansiedad pero no sabe a felicidad. Cuando termines de roerla podrías pegar tu mejilla contra las dichosas valdosas y dejar arrastrar tu cuerpo por ellas haciendo ese simpático chirrido tan de dibujos animados. Y eso podría parecerse más a la felicidad. Eso si.

Bajo la constante falacia del libre albedrío vivimos condicionados a conseguir ... (Se detiene el teclado).

Yo antes escribía de cosas bonitas. ¿Qué me he vuelto? ¿Demasiado nihilista o demasiado snob?

miércoles, 1 de diciembre de 2010

8.06.24 (094) - Un año quebrado

Hello Seahorse!

Hello Seahorse! Un Año Quebrado from Oro de Neta on Vimeo.



La mentira como tal no es simplemente la ausencia de veracidad. La mentira es más bien un truco para el juego. Se enciende la consola y se teclea el código, y ¡puf!, se activa una ventaja, una invulnerabilidad que tal vez siga vigente tanto tiempo que cuando se pierdan sus poderes ya no haya consecuencias. Vamos, que es un atajo. Un chollo.

Además, está más que aceptada. Los curriculums y los enchufes, las colas en los supermercados y la cantidad de artículos, los cristales rotos y los niños con pelotas, etc. Ah, y el amor, claro. Todos los chicos la usan y todas las chicas la toleran. Es más, ellas cuentan con ella y hasta te piden por favor que vuelvas a mentir. Al fin y al cabo ¿hay algo más aterrador que declarar tu amor con la veracidad en la boca? He visto muchas veces a muchas llevarse la mano a la frente porque estabas intentando amar y sonreír al mismo tiempo. Y es que será muy bonito ¿pero para qué sirve la verdad? ¡Da una mentira, que suena todo más atrevido, fantástico y divertido! La realidad es para necios. La mentira es para los valientes. (¡Salta por la ventana, mentiroso!)

El colmo de la paradoja es que la mentira puede hacer daño, pero lo que causa este daño es la verdad que está detrás. La mentira eterna es el crimen perfecto. La autocompasión la forma más rápida de realización personal. Tal vez por eso la aceptan tanto. Contando siempre con su presencia sabes en el fondo a qué puedes atenerte: a nada. Pero con la realidad... ¿a dónde vas con la realidad, alma cándida? La realidad es un "pero", la realidad es un "sí pero no", la realidad son un montón de "y si...". La mentira es la locura sin transición a otro estado, la tergiversación del aburrimiento. ¡La mentira esa gran masturbación del egoismo! Adoptémosla ya como forma de rendición y Carpe Diem. Si hablando no nos pondremos de acuerdo ni aunque estemos de acuerdo. Yo estoy por hacerlo. Primero tengo que mentirme hasta creerme capaz de ello.

Amélie ya no tiene 23 años.