domingo, 25 de diciembre de 2011

9.01.11 - Objetos entre el crimen y el recuerdo [Doble Pletina - Deseos a la primera]

Doble Pletina - Deseos a la primera


Ya tenía colocado el zapatero junto a la estantería y procedía a poner la pantalla sobre él cuando me percaté de su presencia, o mejor dicho, de su inconveniencia. Tenía que irse de allí ya; porque me robaba el espacio que ahora necesitaba y en realidad era algo a lo que hacía años ya no le prestaba demasiada atención.

Como la ordenación de mi habitación es un asunto personal, tuve que encargarme yo mismo. Primero, lo agarré por la espalda y lo levante por el aire para que no pudiese agarrarse al mueble. Neutralizando su capacidad de resistencia podría secuestrarlo y llevarlo lejos de allí. Pero una vez lo tuve en mis manos ya no tenía muy claro cómo proceder. Lo podría haber quemado mientras me regodeaba al ver como ardían sus restos, pero sentía que toda esa violencia estaba bastante exagerada. Otra opción era abrir la ventana y lanzarlo a su suerte, pero como obviamente no soy capaz de crear cometas al precipitar mis recuerdos por la ventana no tenía sentido expulsar así un objeto que ni va a hacer cráter, ni va a romperse en mil pedazos contra el suelo. Tampoco se puede asfixiar, ni ahogar, ni en general matar porque las cosas que no están vivas tampoco están muertas hasta que no muere su poseedor: el que les da valor. Y si queremos ponernos emocionales podemos decir que son como los virus, que están entre los límites de la vida y la muerte para la ciencia pero a nosotros básicamente lo que nos importa es cuánto nos van a joder.

En realidad, como se haría con un cadáver, tenía una opción muy buena: envolver sus restos en interminables capas de papeles y plásticos. No es que huela ni se vaya a descomponer delatando mi crimen, pero ese desahogo asesino le venía muy bien. En realidad, me siento orgulloso de haberle dado un final como de película. Como si lo hubiese tirado atado a una roca gigante al mar, como si lo hubiese mandando por la borda o como si lo hubiese empujado desde un helicóptero al interior de un volcán.

Al final descansa junto a antiguos apuntes escolares en el fondo de un cajón, y cuando se haga la secuela se verá que sobrevivió al intento de asesinato. Porque en el fondo, yo, su enemigo, lo echaría de menos si supiese que he acabado con él. Así dentro de unos años volverá a haber un nuevo capítulo de la saga, una saga que no terminará hasta que me haga tan mayor que el objeto sea ya caduco y todo lo que con cariño se escribió en él algún día se termine de borrar.

viernes, 4 de noviembre de 2011

9.01.10 - La victoria del egoista [Catnaps - I Sat on the Edge of My Bed and I Sang You Velvet Underground Songs]

Catnaps - I Sat on the Edge of My Bed and I Sang You Velvet Underground Songs


Sin ilusión también se vive. Sin emoción también se ríe.

Había, hace no mucho tiempo, un histriónico histérico de La Belleza con mayúsculas. Tenía en todos los agujeros de todos los calcetines, y por tanto en todos los cayos de los pies, para ella una idea, un concepto, una sensación y un sueño por el que perseguirla. Y cuanto más fuerte era esa idea mayor era la soledad a su alrededor, porque ya sabemos que todos los locos son unos ermitaños ya que las jaurías solo crean masas sociales de mascar. Pero, a lo que íbamos, había un cuentacuentos de mil millas por delante y dos mil por detrás. Estoy hablando de un escalador de esos que te escalan el Mediterráneo y te bucean los Pirineos porque para bien y para mal el enemigo es el obstáculo. Y la meta casi que cuanto más lejos esté más satisfacción otorgará al conseguir premio de consolación. Porque sí; este aventurero no jugaba para ganar, si no para construirse una empalizada de integridad, una fortaleza de auto-complacencia, un montón de mierda.

Pasó que hasta los héroes más losers se apuntan a las victorias alguna vez; por eso de vivre sa vie y no ser un snob fracasado proyectado en un póster de una película de Godard que cuelga en una habitación aséptica. La victoria implica convertir los aposentos privados en guerras de una sola hora, la integridad en algodón de azúcar, la ilusión en cunnilingus y el sexo en el terremoto de Fukishima, catástrofe nuclear incluida. Y la verdadera importancia de todo esto es que el sudor que aparece justo antes de correrse, el más pringoso y asfixiante, es lo que mejor hace olvidar todas las putas mierdas que habitan en las miradas perdidas.

Hemos cambiado al bohemio de mirada fija en el suelo por el egoísta hermético. No hay más emoción que una sensación y no hay más ilusión que una satisfacción. En otras palabras, no hay nada victoria más plena que la egoísta.

9.01.09 - Amor cerebral [Very Truly Yours - Dear]

Very Truly Yours - Dear


A veces pienso todavía en los recovecos de estupidez que me quedan. (De los que tengo localizados, quiero decir). No puedo evitar volver a pensar que lo imposible es factible y que es tan fácil como hacer que sea fácil.

Lo fácil es por ejemplo dejar caer una amistad en mis brazos y sonreirle un abrazo: Se hace la mueca, se rodea su cuerpo con los brazos, se posa la mano derecha en su omóplato derecho y se aprieta en una caricia descendente. Pero la facilidad a partir de ahí no tiene nada de satisfactorio. Se me han desintegrado cuerpos enteros en una de estas maniobras de amor perfectas. Simplemente no es un ataque efectivo. En cambio, las mordeduras en el cuello si que lo son. El problema es que estas no son el camino fácil, ni mucho menos.

La dicotomía de esto es cómo nos traicionan nuestras expectativas. Yo muchas veces he creído que sería feliz volviendo a tener a ß o ¢ en mis brazos, y sin embargo nada me deja más satisfecho que moder a ð. Mi corazón quiere querer pero es mi cerebro el que acaba mandando. Y yo no me esperaba esto. Todos los suspiros y esos gestos de extender el brazo para intentar conseguir algo pero arrepentirse a mitad del gesto tienen un claro origen cardiaco, pero luego lo que me hace bombearme la vida son todas las órdenes que me dicta el cerebro: "Juega, escucha Tiny Fireflies, folla, ama, come cereales de arroz inflado con chocolate del Consum, etcétera". Al final resulta que el órgano más pasional es el viejo cascarrabias de ahí arriba. El otro, la antítesis de la razón, no es más que un adolescente. No, ni eso, ¡es un niño! El corazón es un órgano inocente, iluso y a estas alturas de la vida, ciego, inmaduro, y hasta antidarwinista porque el corazón conduce al suicidio y el cerebro al orgasmo.

Con esto viene a pasar que mi querida ð me viene a decir, con cariño, que soy un rollo. Pero eso es cosa del centro de computación que lo domina todo desde ahí arriba. Las máquinas no tienen sentimientos, o mejor dicho, emociones desbocadas. Pero eso no quiere decir que yo la quiera.

viernes, 15 de julio de 2011

9.01.08 - Desierto [Dream Diary - Paper Flowers]

Dream Diary - Paper Flowers


Caí a la libertad desde las nubes. Lo recuerdo muy bien porque el descenso en sí contenía un optimismo de estos tan intensos que se bastan para contener el rozamiento del aire y los ruidos que ensordecen la alegría. Así que sin tristezas aterricé en un desierto y de oasis en oasis creí convertir la arena en los verdes montes de los que vengo. Y con el tiempo se agotaron las regaderas, las mangueras, la danza de la lluvia y el voodoo sobre Paco Montesdeoca. Con el tiempo aprendí como progresar en el arte del no-pensamiento y acabé convirtiéndome en un gran egoprofesional. De mi yo saqué un Yo que yo podía hacer mi propio yo sin degenerarme a mi mismo. A este proceso algunos le llaman madurar, pero para mi fue solo otra forma de volver a ignorar la gran mayoría de las convicciones sociales. Aunque en la cultura y en la inteligencia radicaban las diferencias respecto a otras épocas pasadas. Así, ahora, aprendí a reposar en la sombra de las dunas en vez de intentar plantar palmeras en la tierra muerta. La ventaja de alimentarse de la orina propia en vez del agua imaginaria es que uno acaba sobreviviendo.

Esta metáfora la he contado muchas veces; y creo, o siento, que cada vez es mas lírica que la anterior; así que aquí va una más. El otro día vi caminar a una chica calva cual Bruce Willis, seguramente debido a la quimioterapia de algún cáncer, y junto a ella la agarraba y acompañaba un señor de esfera craneal también perfectamente despejada pero con la particularidad de que se notaba que la obra era de un cortacésped al cero. Tal vez era casualidad, pero yo ya lo leí como una de las mejores muestras de amor que he visto en los últimos años. Luego, hoy, me quedé mirando a una pareja que desaparecía en la noche montada en moto y el acompañante, tal vez simplemente sujetándose como debe de ser, le pasaba al conductor los muslos por encima de los suyos, mostrando un Primer Premio Nacional de Arquitectura en ese dibujo. Era una pierna muy bella. De esas que dan ganas de abrazar y levantar como si se soltase el tapón del desagüe de todas las penas y las lujurias contenidas. Y a mi manera la emoción que se me quedó impregnada en mi cabeza era la misma. Lo importante del acto hermoso es la satisfacción que uno mismo sienta. Y si se comparte la sensibilidad y la voluptuosidad pues bien, y si no pues nada.

miércoles, 22 de junio de 2011

9.01.07 - La puta herida [Disco Las Palmeras! - La Soga Umbilical]

Disco Las Palmeras! - La Soga Umbilical


La corrupción, la manipulación de la información, la incompetencia política, la irresponsabilidad social de algunas empresas, la precariedad laboral y el paro, los pudientes que viven en su propia burbuja de desinformación o mentira, la anarquía del mercado inmobiliario, el sistema sanitario ineficiente y sobresaturado, la deshumanización de la burocracia o la atención al cliente, la falta de transparencia de los gobiernos, la falta de referéndums vinculantes, la parcialidad de la justicia, el ombliguismo o la falta de democracia interna de los partidos políticos mayoritarios...

Y dijimos "¡Basta!".

Llevamos unos meses de cambios (no los deseados) y agitaciones. De la admiración, euforia y esperanza del 15-M algunos hemos pasado a un escepticismo extraño. Yo personalmente tengo la sensación de que los ultras de izquierda, dentro del movimiento, y derecha, en cierta "prensa", están llenándose de gloria haciendo el ridículo más que nunca. En el caso de los primeros, me ha hecho renegar un poco de las acampadas y replantearme ¿Acaso son todos tan malos?. No existen maniqueísmos más que en esos extremos y hasta estoy sacando excepciones aceptables dentro de los grandes partidos. Sí, de ambos...

Pero la coherencia y el respeto siguen estando en muy pocas voces dentro de esa asquerosa arrogancia bipartidista y autocondescendiente. Llevo este último mes repitiéndome ¿Por qué? ¿Por qué lo hacen tan mal? ¿De qué sirve tanta demagogia? Y supongo que la respuesta ahora está en su público, en una cantidad ingente de votantes que tal vez quieran eso. ¿Tenemos políticos de parbulario para un pueblo infantil? No quiero creerlo. Pero si es así, ¿Por qué hacéis caso a los idiotas? (Tal vez sea una educación que hace años dejó de enseñar a pensar).

Para colmo, cuando veo al empresario tan nazi, al político tan irresponsable, y a los trabajadores o tan ignorantes o tan crispados, se me rompen los sueños conciliadores y se me contagia la falta de respeto: esta puta España así no se va a salvar.

lunes, 18 de abril de 2011

9.01.06 - La indignación inexistente [The Radio Dept. - Where damage isn't already done]

The Radio Dept. - Where damage isn't already done


La enésima gota que colma el vaso cae desparramando más líquido fuera del vaso y a casi nadie parece importarle una mierda. Los apabullantes niveles de conformismo me cabrean tanto que me hacen pensar que en realidad no es para tanto, que la sangre que hierve es solo la mía, y que por tanto, teniendo en cuenta que a mi no me va mal, no tiene sentido preocuparse tanto por problemas ajenos:

Al tema de Finlandia es fácil quitarle peso pensando que lo que han hecho los finlandeses es castigar a la corrupción en las fuerzas tradicionales y que además al menos ellos pueden permitirse tales burradas electorales porque tienen dos cosas que aquí faltan: democracia y estado del bienestar. Vale, lo podemos pasar por alto.

Sobre Spotify lo que me cabrea es que la gente se niegue en redondo a pagar 5€ por un catalogo musical enorme (y en expansión; esos argumentos de “Fulanito no está” no me sirve, salvo tal vez para los Beatles, que ya sabemos que quienes poseen los derechos se la sudan que sean accesibles para todo el mundo). Considero que en el debate sobre la piratería el usuario tiene toda la razón excepto en el argumento del “Todo gratis” porque es que no; hacer música cuesta dinero. Pero en fin, como yo sí que pago y colecciono discos, puedo pensar que en realidad la gente realmente no ama tanto la música como dice y puedo pensar en la música como el enésimo hobbie exclusivo mio y de unos pocos frikis más.

Pero llega el asunto de Telefónica/Movistar y me entran unas ganas enormes te estampar ladrillos contra sus escaparates, de insultar a los del 1004 en cuanto se les ocurra volver a llamarme o de regar en mierda todos sus establecimientos. Porque que una empresa recientemente privatizada presente un ERE a base de prejubilaciones en la situación actual es bastante egoísta pero relativamente irreprochable. Que lo haga en beneficios ya mosquea un poco, aún cuando una supuesta llamada a la competitividad parezca un argumento válido. Pero que además exista una partida presupuestaria de cuantía similar para incentivar a los directos e incrementar así la brecha salarial ME TOCA MUCHO LOS COJONES. Si nos ponemos a pensarlo seguro que el 98% de las empresas son igual de clasistas, cínicas e insolentes; pero no siempre tienen los Santos Huevos de presentar semejante abominación en un 3 en 1.

¿Pero qué se puede hacer? Las ideas más violentas, escatológicas o insultantes están penadas por la ley, y yo soy un cobarde en cuanto a saltarlas (porque hace falta una gran fuerza social para derribarlas, algo impensable en este país). Pero siempre es posible boicotearla desde abajo. Rechazando socialmente a sus consumidores y molestando incansablemente su presencia y menospreciando sus promociones.

Los señoritos mandamases de Telefónica/Movistar deberían tener muy claro que a los irresponasables de los bancos y las cajas a lo mejor no se les podía tocar porque acabaríamos por hundir el país entero pero que a ellos si se la puede hundir.

Así que vamos a intentarlo.

lunes, 4 de abril de 2011

9.01.05 - Con la comida no se juega [The Soft Moon - Parallels]

The Soft Moon - Parallels

Con la comida no se juega, así que no le pondré sombrero y monóculo al pollo asado, no usaré zanahorias para las rinoplastias de los muñecos de nieve y no crearé géiseres en los refrescos. Tampoco usaré los espaguetis para conseguir tener unas lianas colgantes en mi habitación ni usaré la coliflor y el puré de patata parecerme a un noble del Siglo XVIII.

Denegaré la entrada de pasajeros a todas mis cucharas, arruinaré las mascarillas faciales que podrían ser mis tartas, boicotearé los bizcochos como almohada y no habrá maracas en los cereales, las legumbres y demás. No conquistaré los cielos plantando ningún fruto a medio roer en cualquier maceta ni simularé analogías entre las mandarinas y los labios de nadie, amén de comparaciones fructofílicas de peras, melones, nabos, pepinos y otros. No haré surf untando mantequilla ni desarollaré pictogramas a base de huevos fritos y patatas sonrientes.

No haré bolas de pan para jugar al fútbol o al baloncesto. No abriré el Mar Rojo en la sopa. No catapultaré ningún guisante. No forjaré amistad con ninguna chica más.

lunes, 21 de febrero de 2011

9.01.04 - Sportfuck [The Blanche Hudson Weekend - Grip of Fear]

The Blanche Hudson Weekend - Grip of fear

Ya no se conoce a nadie.

Cruzo la sala completa de un extremo a otro porque la he visto en la barra con pinta melancólica y la sensación de estar muy a gusto pero tambiéno perdida en el ambiente. Yo he optado por colocarme a un lateral, en las sombras, como en los viejos tiempos cuando no conocía a nadie en los conciertos. Ahora simplemente me ha dado una especie de melancolía por la soledad. Ella ha optado por la barra porque ahí puede reposar la cabeza y descansar. Yo lo que veo es que usa su pelo como mantel y he sentido unas ganas tremendas de tejerlo un poco con los dedos. Seguro que si se lo digo así dejará que lo haga tarde o temprano.

-Hola. -La saludo
-¿Uh? -Responde
-Cásate conmigo.
-¿¡Qué!?
-No tiene porque ser ahora. Podría ser dentro de unos siete años.

Sonrío, porque seguro que tampoco le importa mi petición. La verdad es que pensándolo bien si dentro de siete años me sigue soportando, acabo de tener una idea brillante. Si va a salir corriendo de todas formas, al menos vendamos ya los artificios que tantas ganas hay de comprar. Ella, pues duda; porque cuando un loco se enamora de tu cabello a veces puede ser que quiera prenderte fuego más por fuera que por el interior. Yo solo tengo una enclenque corazonada pero toda su piromanía está contenida en hacerla gritar en silencioso cuando aprenda lo bien que la puedo abrazar. A ese nivel soy un fondo de inversión que de tan bueno ella se solo pensará que voy a ser malo. Por suerte, como no me conoce, ignora la bondad con la que suelo hacer las cosas; así que se arriesga a que sea un hijo de puta y me dice que sí. Bendita sea la ignorancia.

Ahora supongo que tengo que besar a la novia. Como no entiende nada, se deja como nunca antes se me ha dejado; y luego sonríe apartándose los cabellos y pidiendo una bebida que de seguro no me gustará, de alcohólica amarga, pero que me brindará la ocasión de conocer sus labios por dentro con la falsa apertura que se provoca al beber. Ya cometo el primer gran error de la noche yéndome por las abruptas muecas que aún no ha hecho su rostro porque ni tan siquiera la han traído el vaso. Si me emparanoio pesando en unos labios que no conozco, ¡y que ya he besado!, caeré por segunda y seguro que última vez.

Como todavía tengo ventaja podré agarrar por la cintura y acompañar por los hombros a mi esposa conduciéndola más cerca del escenario cuando el grupo se digne a presentarse ante sus súbditos. Luego el ruido comienza, y según vamos gozando, con el paso de las canciones sé que se está cansando de que la apriete por la cintura tanto, de que la acaricie el brazo, de que tenga ganas de olerle su pelo (eso es algo que ni intento; ella puede percibir que quiero hacerlo y eso es al máximo que puedo llegar) y me nota nervioso porque ahora que ya casi me conozco todo su cuerpo en todas las formas disponibles a la vista necesito penetrar en su mirada para sentir que hace ya ¿una hora? cuando la besé, besé a una chica de verdad. Siente mi alegría, mi alborozo, mi compromiso con la belleza, mi adulación, y siente el pánico de las cosas buenas. Se siente superada, ya no por los centímetros que le saco si no por el tamaño del corazón que me cruje contra las costillas. Entra en pánico, soy demasiado bueno; no me la voy a tirar, voy a casarme (metafóricamente) con ella esa noche.

Ella no quiere eso. Quiere cualquier cosa en el mundo pero no eso. La da pena que no sepa cuando meter el rabo entre las piernas. Necesita emborracharse pero no tiene fuerzas ni para ir hasta la barra a por más alcohol. Se ve yéndose y me ve llorando. Ya ni se va a molestar en mirarme. Total ¿Para qué? Yo ya no siento nada al tenerla cerca, solo inseguridad: hasta la estática de su jersey me repele, su ropa me da calambre y su piel calamidad. Huye antes del bis; antes de que me de tiempo a quererla mucho.

domingo, 20 de febrero de 2011

9.01.03 - Pensar [Biquini - Mis problemas]

Biquini - Mis problemas


No me lo creo. No me creo que no tengáis las ansias llenas de vuestras nostálgicas manías y que para eso se fomente el uso del alcohol como drenaje para no imponerlas. Pero claro, disimuláis tan bien, lo hacéis tan bien, que luego los cobardes nos sentimos los raros cuando eso de pensar y repensar no es tan raro en realidad. ¡Yo creo que mentís! Alguien se inventó que lo opuesto de pensar es socializar, y la gente se cree hipócrita fomentando la incoherencia de estos falsos antónimos cuando yo lo veo un poco más al revés.

Mantén tu excentricidad. Llévate mal con todos los demás. ¡Y que vivan los marginados! Siempre son más guapas las chicas que están sentadas solas en un extremo de la barra que las que saltan como locas en el centro de la sala. Menos Fuck Yeah y más Fuck Off.

Bueno, joder, tampoco es plan de estar en plan borde. Solo tengo cierta envidia, cierto recelo, porque le sonríes más al mundo que a mi y no puedo evitar pensar que es mi culpa. Pienso que es mi culpa porque pienso más de lo que debería pensar. Y pienso que sin pensar pensarías más que pienso en ti más que en los demás. Pero ya pienso más en ti que en los demás. Eso no lo ves ni lo piensas tampoco.

Ahora que lo pienso, tal vez esté pensando de más cuando pienso que quieres que piense más en ti. Seguramente preferirías que dejase de pensar en general, eso que tú haces tan bien y yo tan mal.

Debería plantearme cambiar. Me lo tendré que pensar.

sábado, 12 de febrero de 2011

9.01.02 - Do you want to go away from here? [Asobi Seksu - Leave the drummer out there]

Asobi Seksu - Leave the drummer out there


Antoine Doinel. Antoine Doinel. Antoine Doinel. Antoine Doinel. Antoine Doinel. Antoine Doinel. Antoine Doinel. Antoine Doinel. Antoine Doinel...

Cuando Françoise Truffaut o Jean-Paul Godard se colocan detras de la cámara, en el preciso momento en que se apagan las luces del cine, me succionan hacia dentro del filme que se empieza a proyectar. Supongo que esta sensación os resultará familiar: es lo que sucede siempre con el buen cine. Pero cuando el cuentacuentos es uno de ellos, os juro que no todo es igual...

Nada más atravesar el celuloide lo primero que me encharca los pulmones es una violenta sensación de regocijo y libertad. El efecto es muy parecido al de Vics Vaporub: sorprendentemente purificador e instantáneo. Y una vez superada la descomprensión, cuando mi cuerpo se acostumbra a la atmósfera de Francia en los años 60, lo siguiente que sucede es la vida en si misma. La vida tal y como es o más bien como debería de ser. Porque si algo tienen sus películas es que siempre siento que el mundo real es el que sucede dentro de ellas y el mundo exterior es el absurdo al que no le tengo nada que decir.

¿Qué hay en estas películas que me cueste tanto encontrar en ningún otro lugar? Belleza y amor. Pero en una forma personal y subjetiva que no tolera bien los superfluos (o simplemente ajenos) vodeviles o dramas que estén guiados por otra mano que no sea la de Truffaut o Godard. Hasta ahora solo tenía un puñado de excepciones bajo estos conceptos (a modo de ejemplo, American Beauty) y ahora de pronto soy partícipe en segunda persona de sueños que nunca me sucederán: Las piernas de Anna Karina, el café no pagado en una cafetería de unas ramblas, mis dedos por un vientre a 2.3 centímetros por segundo, unos preciosos labios sonriéndome en blanco y negro o la anarquía poética que se produce cuando tienes a una chica a menos de medio metro de los ojos. Y todas las demencias y obsesiones que solo en esa vida llegan a alguna parte.

Todos nosotros (Antoine, Pierrot (Ferdinand), Charlie, etc.) no podemos hacer nada más que caer porque ese es el material con el que estamos hechos: uno endeble que reacciona instantáneamente al contacto con esas mujeres. A nosotros que se nos mezclan la admiración con las ganas de comer y se nos atraganta el aburrimiento y la soledad nada nos sienta mejor que esos delirios de juventud y personalidad.

Sé que estoy loco por autoincluirme en un grupo de franceses bohemios. Yo nunca podré formar parte de esas aventuras aunque a cambio mi personaje esté vivo y los suyos no.

5:16 -> Do you want to go, do you want to go away from here? Do you want to go, do you want to go away from here? Where are we going? Where are we going? Where are we going? Where are we going?

miércoles, 9 de febrero de 2011

9.01.01 - Relaciones diplomáticas [Brian - You don't want a boyfriend]

Brian - You don't want a boyfriend

Letra!


La diplomacia es un arte social de las mentiras piadosas, de la negociación óptima y de la imagen por la imagen y con la que se aprende a cosechar aplausos empapado en mediocridad o escurrir los dedos en entrepierna ajena. ¡Ay, cuánto admito a los grandes artistas de la diplomacia!

Es muy dificil, por no decir imposible, ser un buen diplomático; pero las ventajas son enormes: comprensión de todos los tabús y la capacidad para obviarlos al gusto, dominación absoluta en base de ataques en los puntos débiles de una victima, la capacidad para hacer feliz a quién más deseemos y sobre todo la gratificación de que nuestros porcentajes de éxito aumenten en todos los retos de la vida. ¿Y creéis que se aburren con tanta victoria? Para nada. Insaciables, los artistas de la diplomacia siempre quieren más.

Otros, lo que somos más tontos o estamos ofuscados por una antisuperficialidad nihilista (estas dos palabras juntas demuestran que somos MUY tontos), no tenemos nada que hacer cuando son nuestros adversarios en combate. Como aliados pueden subirnos el carisma 5 puntos pero como enemigos nos deportan a una derrota a la mínima que soñemos con dar un paso en la pelea. Adelante. Atrás. A veces hasta quedándote quieto. ¿Es aterrador, verdad?

A ratos cuando me siento muy pequeño y menguado por estas derrotas en terrenos amorosos (osease, siempre que no he sido derrotado por mi mismo si no por un diplomático) contra diplomáticos bastante mediocres, pero en ese aspecto superiores a mi; y lo primero que tiendo a pensar es "Soy mejor que él. Lo que pasa es que ella no se ha enterado". Y entonces es cuando caigo: ¿No estaré sobrevalorando al marketing?

sábado, 29 de enero de 2011

8.06.30 (100) - Young and beautiful

The Raveonettes


Es solo una cosa la que falla. Que tal vez sea la más importante de todo cuanto me importa. Pero no deja de ser un elemento de una lista inmensa. No puede ser que desde la cima de la pirámide se desborde toda la estructura. Para algo lo gordo es la base ¿no?

Somos jóvenes. Y aunque sea una excusa tópica tampoco necesitamos nada más para chutarnos de euforia. Euforia para cambiar el clima intracraneal. Cambiar nubarrones de recuerdos por atardeceres de tranquilidad y para disipar la niebla de las dudas con un incomprensible viento de poder. ¡Que todo esté a nuestro alcance! Bueno, todo menos nuestro pasado.

Si acepto que puedo seguir cambiando mi vida y que merezco algo mejor... ¿Qué pasa con el yo que está vivo en este mismo momento y todos los que ya no soy? ¿Seguimos teniendo algo de nuestro "antiguo yo"?

¿Qué sucede con sus sueños y aspiraciones? (Ahí están muchos posts borrados, muchos abortos y otros que resisten aunque me hagan parecer un imbécil) ¿El inconformismo va a ayudar a conseguirlos o el snobismo nos va a matar en el intento?

¿Y qué pasa con los recuerdos? ¿No nos resecarán? Ahora mismo me acuerdo de gente que se ha ido para siempre o no quiere volver. Y aunque pasen los años no desaparecen. Al final el mayor enemigo de la euforia es esta melancolía. Precisamente por ser joven se que me quedan quedan más y más años sin poder(te) olvidar.

PD: Bonus. Juventud, belleza... y tristeza

sábado, 22 de enero de 2011

8.06.29 (099) - And then he kissed me

Asobi Seksu


De tanto frío que hace llego tarde a la filmoteca. Una capa tras otra de ropa no hace más que demorarme y cuando me doy cuenta ya no hay autobús que me lleve a tiempo. La consternación es moderada pero ahí está. ¿Y ahora qué?

Durante el instante de duda en el que no logro generar la fuerza para cubrirme con la cuarta capa de ropa y mientras los ojos se me van por la ventana; proyecto un paseo de los que salen bien. Al principio andaré congelado, frotando las piernas entre si al andar, subiéndome la bufanda hasta metérmela en los ojos, agarrando el iPod con los mitones como si la punta de los dedos fuesen un sacrificio necesario y dando saltos al andar como si el suelo fuese el cero absoluto y tocarlo fuese un atentado termodinámico.

Cuando llegue al centro aparecerá una zona en la palza de San Agustín donde la realidad esté sin renderizar con todos los pixeles al aire y teñidos de ese verde fosforito que se usa en televisión para reemplazarlo por una imágen distinta en el susodicho render. En esta alteración cuántica estará una de esas chicas que te miran a los ojos al hablar (y que si no lo hace será por pura vergüenza), igualmente congelada pero con una lista de próximos conciertos que la hace entrar en calor, con la capacidad de responder a cualquier pregunta con más de un monosílabo y sin novio, amante, compañero de la vida, amigo con derecho a roce, amor platónico, recuerdo perdido en guerra, herida insaturable, trauma infantil, horror contemporáneo, acosador legitimado, troll sobrecontextualizado, desenmascarado admirador secreto, accidente tolerable, un irritante colega venido a más, alegría infundada, obsesión reprimida, polvo gratuito, polvo de pago, una puta espina en el reverso del corazón, un recuerdo que ella misma repinta todas las noches, la sensación de seguir con los dedos dentro del coño desde la última paja, ídolo de masas, sueño erótico justificable, fálico guilty pleasure, instinto animal rebelde, crueldad andrógina, idealización extraterrestre ni irreductibles aspiraciones asexuales. No habrá absolutamente ningún freno (ni el buen gusto con los hombres) en su cabeza para que al hablar conmigo y caerle bien, las endorfinas y la serotonina le disparen el cerebro a un estado donde las ideas se desparraman por todas las posibilidades, ya sean sexuales o asesinas; pero posibilidades al fin y al cabo.

Y con ello pasará algo; algo nuevo, una novedad, una ilusión, un algo. Que no solo de música se puede alimentar un hombre.

Y ahora me voy a ponerme mi abrigo para que al menos Yuki Chikudate cante para mi.

And then I kissed her.

martes, 18 de enero de 2011

8.06.28 (098) - Shred And Transcend

No Age



La nada constante. De la elipse entre los borrachos y los borrachos de la semana que viene no emana más que una nada constante. Se puede mal-llamar rutina pero en realidad sus materiales provienen del hastío y la frustración. La rutina es solo un canal más para su expresión.

La nada constante es esa que se evapora con el contacto de un libro, al abrir un comic, al sumergir al sujeto en una película o al envolver el universo con una canción. Por supuesto se requiere de unos materiales de alta calidad; así que no espere encontrárselos en su cine cada fin de semana.

La nada constante es por tanto pura química; y como otros procesos químicos (véase la oxidación, el envejecimiento o el amor) se puede eliminar. Pero la voluntad del eliminador es caprichosa y a veces no le vale con los anteriores agentes reductores. Y es entonces cuando la persona que no puede sonreír sufre una sobredosis de Nada y se siente desaparecer a si misma; desvaneciéndose de su existencia con su conciencia elevándose en el aire y el arte salvador cayendo en el ostracismo de la apatía. Y es entonces cuando se produce el milagro y de la más absoluta nada se crea un algo. Una lágrima o un grito de rabia.

Pero que nadie se piense que esto es algo triste; porque toda cosa, emoción o concepto tiene su antagonista. Y de la nada constante nace el sinsentido del ser humano: llenarlo todo.