viernes, 4 de noviembre de 2011

9.01.10 - La victoria del egoista [Catnaps - I Sat on the Edge of My Bed and I Sang You Velvet Underground Songs]

Catnaps - I Sat on the Edge of My Bed and I Sang You Velvet Underground Songs


Sin ilusión también se vive. Sin emoción también se ríe.

Había, hace no mucho tiempo, un histriónico histérico de La Belleza con mayúsculas. Tenía en todos los agujeros de todos los calcetines, y por tanto en todos los cayos de los pies, para ella una idea, un concepto, una sensación y un sueño por el que perseguirla. Y cuanto más fuerte era esa idea mayor era la soledad a su alrededor, porque ya sabemos que todos los locos son unos ermitaños ya que las jaurías solo crean masas sociales de mascar. Pero, a lo que íbamos, había un cuentacuentos de mil millas por delante y dos mil por detrás. Estoy hablando de un escalador de esos que te escalan el Mediterráneo y te bucean los Pirineos porque para bien y para mal el enemigo es el obstáculo. Y la meta casi que cuanto más lejos esté más satisfacción otorgará al conseguir premio de consolación. Porque sí; este aventurero no jugaba para ganar, si no para construirse una empalizada de integridad, una fortaleza de auto-complacencia, un montón de mierda.

Pasó que hasta los héroes más losers se apuntan a las victorias alguna vez; por eso de vivre sa vie y no ser un snob fracasado proyectado en un póster de una película de Godard que cuelga en una habitación aséptica. La victoria implica convertir los aposentos privados en guerras de una sola hora, la integridad en algodón de azúcar, la ilusión en cunnilingus y el sexo en el terremoto de Fukishima, catástrofe nuclear incluida. Y la verdadera importancia de todo esto es que el sudor que aparece justo antes de correrse, el más pringoso y asfixiante, es lo que mejor hace olvidar todas las putas mierdas que habitan en las miradas perdidas.

Hemos cambiado al bohemio de mirada fija en el suelo por el egoísta hermético. No hay más emoción que una sensación y no hay más ilusión que una satisfacción. En otras palabras, no hay nada victoria más plena que la egoísta.

1 comentario:

Andrias Scheuchzeri dijo...

Que fíjate que leerte me fascina porque parece que Yago se transmuta ' 3'