sábado, 9 de octubre de 2010

8.06.19 (089) - Layers

Asobi Seksu


Está como ausente. Ahora mismo se le podrían dar hondonadas de ostias con rock and roll que él seguiría bailando esa forma tan arrítmica y tan sin presencia. Está tan ignífugo que ni aún regándole de alcohol la sangre le podríamos hacer arder de rabia. No es sólo que su mirada esté perdida, es que tal vez esté completamente congelado.

Claro que lo estoy. Y no es que no oiga a las guitarras de fondo; pero es que aquí donde verdaderamente estoy tengo las zapatillas hundidas en medio metro de la más blanca de las nieves y no pienso más que en divisar al cervatillo al fin. Me he venido a este pinar a bailar para evitar "que la iconoclástia destruya los jerseys de punto con siluetas cerfiformes", delirium dixit.

No sé sabe cuanto rato más tarde se asoma a bailar en La Realidad una chica M con las mangas de su camiseta blanca XL 20 centímetros por debajo de las manos. Ahora toda la moda se conecta. Ahí podría meter él la cabeza y usar la manga de escafandra. Ahogarse contra la tela de la manga como cuando se muere de asfixia con una bolsa de plástico. Esperando que ella bajase su brazo por la manga hasta levantarle la nariz dándole del aire que le baja por el brazo. Así se acabaría por dormir.

¡Lo he visto! En vez de saltar es más sensato zambullirse totalmente bajo la capa de nieve. Buceo aguantando la respiración, que la nieve podría escarcharme los bronquios. De repente me choca la cabeza contra el tronco de un pino; pero al menos me ha dado tiempo de interceptarle una pierna. Seguro que lo comprende y no intenta huir. Nos acurrucaremos debajo de este árbol, abrazados, y nos pondremos a dormir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿No se dice "andanadas" de hostias?