martes, 23 de septiembre de 2008

6.76 - Virginidad y castidad

En boca de Blanche, Nothomb pone palabras ensenciales sobre la inocencia, la inexperiencia, la desnudez y la belleza: "Con dieceis años no tenía nada, ni bienes materiales ni amiga, ni amor. No tenía ni idea de nada, no estaba segura de tener alma. Mi úico patrimonio era mi cuerpo. (...) Lo único que tenía, el pobre secreto de mi cuerpo, lo acababa de perder. Era, literalmente, un sacrificio."
Tampoco es para tanto el fragmento: le falta uno de sus preciosos monologos sobre la belleza, pero esta bomba es el detonante, por la inocencia evocada, de cientos de pensamientos a tratar.
No quiero hablar sobre la desnudez, solo quiero regocigarme en la inocencia y la inexperiencia. Su mezcla es suavidad, de movimientos y espiritu. El núcleo de la timidez.

La virginidad de unas manos blancas, perdidas en un mundo que no sabe agarrarlas, es solo comparable a hallarse perdido en una selva tropical sin una brújula y sin poder ver siquiera por donde sale el sol. Cada movimiento es pura libertad, pura decisión nuestra, pura determinación, y auténtico miedo y aprecio por cada momento. Nos sobresaltaríamos ante cualquier variación en el entorno. Nos estremeceriamos cuando nuestras manos se encontrasen con otra piel.

La castidad forzosa no hace que nuestras manos se sequen, si no que acaben temblando más cuando sueñan que al fin aterrizan en donde quieran estar. Da igual que el terreno tenga forma de espalda, pecho, brazos, o sea tan mullido como una mata de pelo. La ansiedad que La Belleza nos crea nos llenará ya solo conn el saber que algo está llegando.

A veces no soporto usar tanto mis manos, tocar tantos objetos distintos, sin haber tocado tu piel primero. Debería protegerlas siempre con guantes, para volver a temblar tratando de aproximarme a tu piel la próxima vez que me encuentre ella o con tus manos.

Buscarte rápido, y que el contacto sea lento.

Compartir hasta el simple gesto de abrir la mano...

Sólo con La Belleza tiene sentido ir tan despacio...

PD: Leyendo "Antichrista" de Amélie Nothomb

3 comentarios:

Damiñe dijo...

Intento jugar con las pequeñas emociones del día a día, las sorpresas que te esperan bajo las escaleras o detrás de la puerta de la cocina, los placeres insospechados. Así renazco con cada amanecer, viviendolo todo de nuevo, explorando el mundo, librando de fronteras mi curiosidad y estremeciendome cada vez que el sol roza mi piel.

otro lemming dijo...

Me ha encantado, sobretodo el final:
"Sólo con La Belleza tiene sentido ir tan despacio..."

Extraterrestra dijo...

Amelie(L)


¿y si la belleza te pide velocidad?



Tengo mono de AMELIE xD, es una drogaaaa, una droga sana, claro xD
ejejejejjejeje