viernes, 2 de enero de 2009

7.02.08 (028) - Caja de metal

Hjartað Hamast (Bamm Bamm Bamm) (El corazón late con fuerza)

Creo que los barcos marean a todo el mundo. Se contonean bailando sobre las olas con una fragilidad increible y solo un milagro los mantiene a flote, por muy grandes que sean. Y me dan ganas hasta de rezar para que no suceda algo así, porque tú estás a bordo y si el barco se hundiese también lo haría yo aunque mis pies estén quietos y a salvo en tierra firme.

Al final lo hiciste, y tuviste que volver a irte (y van tantas ya... aunque digas que será la última vez). Lucho por aceptarlo apretando bajo el abrigo tu última caja de caramelos como si la fuerza que hago se convirtiese en algo tan intenso que tú acabases por percibirla de alguna manera y te arrepintieses de irte, apareciendo a mi lado. No voy a admitir que por eso tengo los labios tan apretados.

Observo tu barco alejarse en el horizonte y lucho para que mi mirada no se vuelva demasiado borrosa y acabe estallando. Pensé en salir corriendo en un primer instante, pero mientras supiese que estabas tan cerca mis pies eran incapaces de responder... Me pregunto si seré capaz de moverme alguna vez.

Parece que sea una estatua congelada en el puerto.

Han pasado casi 20 minutos y hay niebla, pero tu barco se sigue viendo al horizonte y mis botas ya se han hundido algo en el muelle, como afianzando mi decisión.

No me voy a mover.

Saco la caja de metal, y me siento débil por ver que no se ha abollado ni un poquito, como si esa fragilidad demostrase que no podía hacer absolutamente nada para retenerte a mi lado. Ahora quisiera que se oxidase lentamente en mi mano, que cuando volvieses fuesen solo una, y comprendieses que no te deberías marchar. Nunca. Como si una prueba física fuese a cambiar lo que las miradas y las palabras no pueden hacer.

Cuando intente moverme mi cuerpo chirriará en protesta, pero es que ¿a dónde voy a ir? Y más con esta esperanza, la esperanza de que sea la última vez que te veo partir. Se que vas a volver y tendrás que pasar exactamente por donde yo estoy ¿como me voy a mover sabiendo eso?

A lo mejor ya ha pasado una hora y tu barco no desaparece del horizonte, aunque se perfectamente que ya no debería de ser visible, ¡sé perfectamente que es imposible!, pero no desaparece... Y pierdo la conciencia de todo y me acabo viendo, ajena a mi misma, volviendo a casa. Y el barco sigue ante mis ojos, se proyecta en la pared, se queda atrapado en la pantalla, se graba en cualquier lienzo que miro, deforma todos los rostros y en todas las partes a las que voy está el barco, ya ni siquiera estás tú, solamente está el barco, y no lo soporto, quiero dejar de mirarlo... pero no puedo. Atraca a puerto. Devuélveme la vida por la boca, por favor.

Illgresi (Mala hierba)


Para Alhana (modo Spike)

1 comentario:

Alma de pollo dijo...

el barco es el mejor medio de transporte
y odio la tarta de arandanos