miércoles, 21 de octubre de 2009

8.01.09 (009) - La estatua de la libertad

Manos de topo

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Whatever works. Nihilismo lógico, eso digo yo. ¿Ahora planeo entonces saltar ventana abajo a ver con qué coño me encuentro al otro lado? Ya saben, no esperen nada.
Y yo por ti que habría hecho lo más difícil que nunca jamás haría: esperar. (Vale, ni yo me lo creo, pero supongámoslo). Esperar sin esperarte y sin dejar que ningún día se pose en el suelo y se llene de polvo.
Eso no es ningún mérito. En realidad es que yo no sé ni llenarlo de polvos. Yo no sé llenarlo de nada.

Hay cientos de discos por devorar, películas, libros... Si por consumiciones que no queden.
Admito que era un mal uso eso de Life In a Glass House porque yo nunca viviré en un vaso de cristal. En Starbucks sirven en plástico y he llegado a ver hasta vasos de cartón en las expendedores de aguas de las oficinas.

Hace tiempo que no le suelto nada especial al mundo. Ya no escribía esas ñoñerías preciosas que a álguien le gustaba, y ahora despotrico complejos sinsentidos que nadie entiende. Al menos esta vez obtengo lo que esperaba: La Nada existe. Nada no existe. Tautología donde No Tesis es Hipótesis. Tengo un armario enorme de hipótesis sin tesis. De ellas hago el laberinto que me hace pensar en los eunucos como cúspide de la pirámide de la autorealización humana.

Falta de sexo. El sexo es el quebradero de cabeza de la economía filosófica. Busco "coños per capita" en Google y no sale nada. ¿Cómo sería un mundo sin ese deseo?

Pero admitámoslo, si saliese algo, tampoco tendría nada que ver conmigo. Hasta estoy fuera de contexto haciéndome el Yo Mismo.

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