domingo, 13 de junio de 2010

8.06.03 (073) - Luego vendrán los madremías

Klaus&Kinski
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Letra!


Roberto habría preparado la cena con concienzudos rituales y preparativos para que todo estuviese perfecto. Perfecto en base a un juicio aleatorio de alguien que no era él, pero perfecto al fin y al cabo.

Cuando ya estuvieron todos los invitados (su hermana y su marido; su mejor amigo y su prometida), se excusó poco después de haberlos dispuesto a su gusto por el sofá y las sillas del salón, y fue a la cocina para preparar los brebajes y pócimas mágicas para la velada. Vacío una lata de Nestea en un vaso ancho, llenó de champagne una copa larga, derramó Coca-cola sobre un bol, llenó de agua una jarra adjuntando un vaso para completar el conjunto e hizo brotar el Mimosín y el detergente en una taza de Mickey Mouse. Colocó la procesión sobre una bandeja de plástico monocrómica e impoluta y desfiló con ella hacia el salón.

Entró triunfante bajo la batuta de unas trompetas imaginarias en el blanco salón ikeaniano, que se había construido para si mismo sin siquiera pensar cuanto odiaba ese color, y tras colocar la bandeja sobre la mesa repartió sus cualidades líquidas de anfitrión entre sus huéspedes. A todo el mundo le extrañó el olor que expedía Disney, pero nadie se atrevió a decir nada. Roberto se sentenció: "Salud", y tragó su espeso cianuro.

Se estremecieron en su mudez demasiado tarde. La cabeza de Roberto se precipitó sobre la bandeja y en el impacto el Nestea salió volando, la jarra volcó anegando todo lo que había sobre la mesa y el sonido del cristal durante la entropía agarró al silencio por el cuello y le frotó con el puño la cabeza. ¿A que eso jode mucho?

Por lo menos tenía los labios muy muy suaves y la lengua parecía ser plástico de burbujitas. Su cuerpo perdió a dónde mirar y, ¡pof!, su cuerpo entero se convirtió en el osito de Mimosín.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta!!

Nova P.

Anónimo dijo...

Saludos, muy interesante el post, espero que sigas actualizandolo!