martes, 22 de junio de 2010

8.06.05 (075) - Die Slow // Dusty

HEALTH - Die Slow



7 de #FF0000

Querido Diario,

hoy me he quedado sin hambre. Me he levantado y cuando intenté desayunar me he dado cuenta que dan asco los cereales, las galletas y el pan. Los he guardado todos en la balda más alta del armario más inalcanzable. Lo curioso es que me sentía como Moisés alzando los mandamientos de Dios. "Crunch de Nestlé. No probarás." Algo así.

Me he pasado toda la mañana sentado en el sillón frente a una televisión apagada. Cuando al fin llegó la hora de comer, he ido a la cocina y he desenchufado el frigorífico. Luego me he vuelto a sentar en el sofá. Las paredes no se carcomen. Se ve que me falta mucho para exteriorizar a mi verdadero yo.


9 de #00FF00

Querido Diario,

creí haber sentido una contracción muscular en el estómago, y debido a la nueva megalomanía otorgada por mi repentina fé en Dios (por el episodio de ayer) lo interpreté como una señal divina para impulsarse a comer. Comprendí mi fracaso como mesías sentado en el retrete. Ni tan siquiera hice fuerza. Simplemente sentí que me iba.

En un momento de ignominiosa dignidad, me avergoncé por no ser capaz de contribuir mejor con la sociedad y decidí probar a ofrecer más cosas al mundo. Me puse a masturbarme frente al espejo perdiendo la mirada entre mis cuerpo, mis ojos y las manchas que hay en la superficie del espejo. Cuando logré salpicar al mundo con algo diferente respecto a mi anterior contribución, me pregunté si realmente aquello era un progreso. Comprendí que lo único supuestamente más elevado que me podía entregar semejante acto era una oferta en una empresa de limpiacristales. Pero es que el amor al trabajo me parece denigrante y no quiero mezclar el sexo con una ocupación profesional.


11 de #0000FF

Querido Diario,

ayer no hice nada. Es un hecho irrepetible en la historia de la humanidad. No oigo a nadie celebrarlo.

Decidí levantarme de la cama y viajar hasta el sofá. Hoy las paredes si que están carcomidas, el techo lleno de humedades y los muebles degradados en forma y en color. No sé si me he exteriorizado ya o es que la putrefacción de la comida que los insectos comen por mi me ha drogado mientras dormía. Me gusta.


12 de #FFFF00

Querido Diario,

volví a sentarme en el sofá. En vez de tomar consciencia de mi mismo, esta ya tan experimentada práctica me ha otorgado el control del exterior. En vez de exteriorizarme creo que he interiorizado todo lo que hay a mi alrededor. Así aparezco viéndome hasta desde fuera. Me siento ante mi mismo, y me observo con la cabeza abierta con un corte limpio. Mi cerebro asoma como el fruto de una nuez podrida. Me acerco a tocarme las ideas con el dedo. Están secas y ásperas. Parezco inanimado. Me miro a los ojos y los observo grisáceos con la mirada perdida en el otro extremo del salón. Miro hacia el mismo punto al que estoy mirando y me detengo en esa posición durante varios minutos. Luego, repito la interiorización recursivamente varias veces hasta llenar la habitación de yos.

He logrado no irme a dormir.


14 de #FFFFFF

Querido Diario,

ayer fue un día glorioso. Salí a la calle desnudo, con la cabeza descerebrada (literalmente, ya sabes, la nuez) y oliendo a comida podrida. Como estaba repetido muchas veces me he dedicado a saltar contra todos los escaparates de las tiendas que encontraba. A pesar de mi estado desnutrido, ha sido todo un éxito. Los cristales siempre se rompían, se me clavaban por el cuerpo y lleno de sangre destrozaba toda la tienda hasta que caía muerto siempre cerca del mostrador. Exultante.

Con la última de mis conciencias vivas, he cogido una Moleskine y un bolígrafo azul y me he sentado a escribir un diario en el que me imaginaba que hubiese sucedido si hace 7 días la apatía me hubiese dominado y hubiese dejado que todo se fuese a la mierda.

Nadie me ha detenido.

Khonnor - Dusty

1 comentario:

polaroidgirl dijo...

yo hace días que no pruebo la comida, ni hago vida normal. Bueno, qué digo días... semanas y lo que queda...