martes, 26 de enero de 2010

8.04.07 (040) - Isolée

Niza

Click!

A las 2 de la madrugada la sala 1 de La Salamandra lucía un aspecto casi onírico. Muchas luces, poco humo y muchas chicas guapas. Tal vez la mayor concentración que haya visto jamás. Pero mucha niña mona pero ninguna sola. Y algunas eran mayores también.

Me habían contado una bonita sencilla y bonita historia en el metro. Hablaba sobre la admiración y las terribles fuerzas que hacen que uno tenga que mirar al suelo cuando el horizonte le deslumbra. Eso ya me parecía sorprendente y emotivo, pero encima recordé cierta historia, tal vez la única historia real que en verdad me obsesiona. Una historia sobre aquel que nos deslumbra y sobre aquella que a mi me deslumbra todavía más. Cuando tenga hijos les contaré esa historia porque es conmovedora y estremecedora al ser real. Simple, pop y naif, pero real. Y tiene muchos agujeros cubiertos de cotilleo y sensacionalismo. Tal vez le daré cientos de imaginativas formas para que no parezca la misma y así aburrir a los más pequeños, pero no creo que pueda pararla de contar...

Empecé a llorar un poco por dentro. Triste al sentirme tan apartado de este mundo, tan poco vulgar como para que suene bien dejarse llevar, pero a la vez contento por conservar la emoción por las cosas realmente importantes. Soy un imbécil hipertrascendental.

Y todavía no soy consciente de cuánto, cuánto, cuánto bien me ha hecho aquella historia de amor.

Entre tanta chica guapa sentí que aún me quedaban historias que inventar, cuentos que reinterpretar, canciones con las que volar y sueños que desmitificar. Tenía que hacerlo. Tenía que ser partícipe de todo aquello. Un festival constante que duraba todo un año. Mi gran fiesta interminable de música, cine, gafas de pasta, colores, noches, fotografías y líneas de metro.

Y no sé bien cómo enfocar esto: La depresión por haber dejado mi ciudad, la montaña de desamores y desoportunidades en la que se ha convertido mi casa y todas las dudas (en las que no voy a entrar en detalle). Nunca había admirado algo tan real como a Guille Milkyway y a Silvia Sanz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tienes que bailar


p.d:¿vas a tener un hijo?
p.d:¡MÁS DE UNO!





Extraterrestra

Mónica Kuo dijo...

no llores hombre. XD tener nietos está bien e hijos XD