miércoles, 27 de enero de 2010

8.04.08 (041) - L'absente

Yann Tiersen

Se me están separando la mente y el sistema de pensamiento. No es sólo que no coordine la razón si no que además tampoco enfoco ni las palabras, ni los pasos, ni las miradas.

3 hipótesis para mi tesis.

H) Hubiera preferido verte pasar, porque aunque te detuviste no me dejé degustar ni tus ojos o tus labios. Vale, tenía frío y quería enchufarme a una estufa a ver si me electrocuta y me quita los inviernos. Pero eso no explica que haya dejado pasar una oportunidad de dibujarte doscientas veces en borradores que no van a hacerse arte. ¡Yo nunca dejo escapar una sola oportunidad! Y aunque tengo muy mala memoria, si no recuerdo como la calle te iba comiendo es mi culpa por cerrar los párpados cuando te miraba mientras te ibas. Mis ojos deben de tener la enfermedad de mi corazón, pero estoy seguro de que es un cuento psicosomático.
T) Por eso digo que si mi mente deja pasar La Belleza en sí, pero soy consciente de estar pensando en ti, es que se ha producido una disociación preocupante.

H) A veces nos reímos tanto que creo que vamos a hacernos una canción. Cuando salga aleatoriamente el que la cante lo estará haciendo por nosotros. Por ti y por mi. Y cuando tengamos esa canción tendremos el derecho a tener nuestro propio libro, nuestro propio cómic o nuestra propia película. Entonces cada vez que me regales tu sonrisa debería sentir que es mía y que es ese regalo de cumpleaños que siempre he querido con el que me tienes que besar. Pero sinceramente me veo incapaz de creérmelo de verdad.
T) Por eso digo que si mi mente no aprecia la ilusión, pero soy consciente de la suerte que tendría, es que hay una incongruencia alarmante.

H) Siempre me ilusionó con cualquier cosa. Soy muy fácil de contentar. Una afirmación, un ":)" en una frase o hasta un beso para mi mejilla o la exhaltación de algo en común. Todo eso enciende la mecha de mis fantasías y mis estratagemas. Pero trazando Triples Saltos Mortales empiezo a ver por todos lados mucha apatía (dime ya que no te importa en absoluto) o a alguien para el lugar en el que me gustaría estar. Y aunque sea consciente de que hay que tener paciencia y enfrentarse a la realidad, no puedo contener el deseo de querer ser un fugaz fuego artificial que te estalle delante de las narices, te llene de color en vano y se difumine para siempre jamás.
T) Por eso digo que si mi mente no desea la inteligencia, pero soy consciente de que la necesito cada día, yo llamaría apatía a lo que me desincroniza de la realidad.

Todavía es pronto para decir si soy El Ausente o no son más que mis nostálgicas manías. O todavía más sencillo: que mi mente ha reservado un billete de Euromed y parte hacia Barcelona ya.

No hay comentarios: