lunes, 9 de noviembre de 2009

8.01.14 (014) - Razzle Dazzle Rose

Camera Obscura

Click!


Ahora lo veo como si fuese una fortaleza de la soledad. Básicamente porque hacía frío pero a la vez se estaba agusto hundido en aquel asiento y aprisionado por las imágenes de Hiroshima. No, no lo he visto. Que sí, pesado. Que sí, poeta.

Y había algo en toda esa pedantería, en la locura, en la incomprensión, en lo incomprensible (¿o simplemente nihilista?) y en la elegancia en general de 1920 que me hacían querer repetir y convertir de aquel templo en mi segundo hogar. Ese orden no fue nunca conmigo, pero de una forma u otra me había quitado el sombrero ya 3 veces. Y no voy a mentir, además las chicas cada vez son más guapas.

Ahora tengo dos realidades sobre la idealización de la sencillez de sentirse agusto con uno mismo. Un lugar donde bailar (muy de vez en cuando, pero bailar al fin y al cabo) y un lugar donde pensar. ¿Qué mas se puede pedir? ¿Cómo estropear esta sensación? En la fila de atrás, una de mis admiradas y voluptuosas gafapastas, una entropía ¡¡de gafas redondas!!!, se sentaba de lado junto a su, seguramente propio, Scott Matthew (No, la blusa no estaba en el pack).

No voy a decir que (dolor) me sigues a todas partes y que cada vez es más difícil. Me gustaría, pero sabemos que no es así. No es eso. Es
N
a
d
a
. :)

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