sábado, 6 de febrero de 2010

8.04.11 (044) - Autovía de Albacete

Klaus&Kinski

Click!

Un taxi sale mucho más rentable entre 2. Y si el divisor se incrementa, ya no te cuento. Así que lo que queda es ir andando 25 minutos hasta la parada el bus, esperarlo tal vez media hora, 20 minutos de trayecto y luego otros 15 minutos andando hasta casa. Esto es Valencia.

Mi dulce camionero... ¿Cuándo me vas a llevar? ... Contigo en tu carroza, de fiero y negro metal.

Eso es la fama. He sentido el nervio de una groupie al ver en realidad como son sus caras, sus gestos y sus humos.

Se puede cotillear y escuchar el clamor general. Sentirse casi parte de la masa que tan fuera de lugar me hacía sentir antes. Dicen que Nacho ya no está gordo y ya puede volver a ser un moderno. Es cierto que no lo está pero es falso que lo dijeran ellos. Me lo dije yo.

Aún no me acostumbro. J se había convertido en una leyenda, y ahí está el señor de las superpatillas, cantando Devuélveme la pasta. Y como hiciera con Abraham Boba durante en el de Nacho Vegas, me acabo fijando demasiado en Eric, el batería y en cómo golpea la batería. ¡Que viva Segundo premio! Y es que va a ser verdad: Los Planetas son un mito.

Cada día que pasemos no lo voy a olvidar. Ya no rueda si no vuela nuestro camión.

Y al final me siento como si me hubieras puesto los cuernos. Menudo melómano de mierda, ¿no? Se supone que un Arte no puede traicionar. O tal vez sea su forma de expresarse y dejarme con la mejilla pegada al suelo y las babas saltando de mi cuerpo a la acera.

El autobús sigue su recorrido y no me canso de mirar por la ventana las luces de la calle y los coches al pasar. Pulso endemoniadamente el botón para cambiar canción. No es que no os quiera... pero no es lo mismo. Me siento sucio por hacerle eso a mis amigos.

Llegan Klaus&Kinski. Yo me bajo aquí. Aprieto muy fuerte mi iPod, hasta que el frío metal de su culo me electrice las almohadillas de la mano. Hasta que pueda verme los tendones de la mano jugando con mis metacarpos; riéndose todos de la tensión que he ordenado ejercer a mis músculos. En un delirio creo que llego a pensar que muchos ni se sujetarían su propia polla tan fuerte llegando el momento.

Y a tu lado yo me querría estrellar. Pon la cinta otra vez. Impacto de feli-cidad.



Con esta ya son 11 de las 14 canciones de "Tu hoguera está ardiendo" a las que otorgo 5 estrellas. Y eso es una burrada. Es, sin duda, mi álbum favorito de todos los tiempos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

yago has dicho polla, tú! el odia pollas xD


extraterrestra

caucásica dijo...

menudas reflexiones en taxis compartidos!