domingo, 9 de agosto de 2009

7.04.26 (097) - Pues nada

La verdad es que cuando empecé con esta parábola y adopté esa canción de Astrud no pensé que fuese a producir resultados en serio. Pero la verdad es que ahora creo que sigo disfrutando las cosas como siempre (mentira, ¡esa parte es mejor que nunca!), y sin embargo he logrado que cada vez más y más cosas me importen una mierda. Creo que es un logro. Quiero decir, que lo importante y real, sigue ahí, y lo importante pero irreal, pues nada.

Y que sí, que es una putada, y es injusto, y da rabia... ¿y? Ninguna fuerza del mundo va a cambiar eso, ni siquiera la fuerza de voluntad, porque no hay voluntad sobre lo que no se puede controlar. Klaus & Kinski cantan a La Mano de Santa Teresa de Jesús.

Así que ahora me voy a mirar un poco la foto de la Chica Apoteósica, voy a pensar en Toronto, voy a ponerme un poco a las Gilmore y luego me leeré un poco a Bukowski.

Y sí, a ratos me acuerdo de ese vacío que siempre está ahí. No me he inmunizado contra los ataques de ansiedad. Pero ahora si que puedo decir: "Vacío, eres. ¿Y qué?"

No hay comentarios: